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domingo, mayo 25, 2008

La Ciudad de la Eterna Primavera

Aquí en México, a solo unos 70 kilómetros de distancia al sur de la capital, se encuentra una ciudad de nombre Cuernavaca (Estado de Morelos) que la gente conoce por la ciudad de la eterna primavera.Esto se debe a su bonito clima que como todos los que ya hemos vivido un tiempo largo en este mundo (específicamente en México) recordamos solía ser mejor que ahora.

Pero puede ser solo una diferente percepción, o los cambios climáticos de los que se habla tanto hoy en día.

Pues esta ciudad cuando yo era niña, era pequeña y lugar muy concurrido por los capitalinos por su cercanía y buen clima. Las enormes casas que se construyeron, con bardas altas y en su mayoría cubiertas de bugambilias eran lo más característico de ella.

Aquí han vivido grandes celebridades incluyendo personajes europeos. Muchos artistas, que encontraron su inspiración en esta ciudad primaveral, como Rufino Tamayo, Charles Mingus y Jill Evans (destacados Jazzistas), Elena Garro (novelista Mexicana iniciadora del realismo mágico en la literatura), Manuel Puig (escritor argentino y autor de "El beso de la mujer arana"), Maurice Ascalon (escultor y diseñador Israelí), Tamara de Lempicka (pintora Polaca), Mario Moreno Cantinflas (famoso actor y comediante Mexicano) y algunos otros.También fue residencia de Erich Fromm, el Sha de Iran, Barbara Hutton (nieta de Frank Woolworth), Dwight Morrow (padre de Charles Lindbergh) y otros más.

Mucha gente tenía o sigue teniendo casas de fin de semana aquí, aunque en los últimos años por razones de contaminación, inseguridad y saturación de vivir en la capital, mucha gente decidió mudarse a vivir permanentemente a esta ciudad.Como se encuentra al sur de la ciudad de México, se presta incluso para que aquellos que tienen trabajo o negocio en esa zona, puedan ir y venir.El único inconveniente es que la autopista cuesta (como todo en este país) demasiado dinero, sobre todo si la vas a usar todos los días. Ocho dólares ida y otro tanto de vuelta por menos de 70 kilómetros.


A mi me sigue gustando mucho esta ciudad de Cuernavaca porque además de traerme buenos recuerdos de niñez, también me encanta su clima. Nosotros tenemos amigos y familia viviendo aquí, por lo que esta fue una de nuestras primeras salidas de la ciudad.



En el centro de Cuernavaca frente al zócalo (plaza mayor) se encuentra el famoso Palacio de Cortés, hoy museo Cuauhnahuac.Probablemente es el edificio civil más antiguo conservado en el país. Más de 450 años de existencia.

Fue residencia de Hernán Cortés y su esposa la española de nombre Juana Zúñiga con la que tuvo un hijo que nació aquí, de nombre Martín. Aunque mas famosa que Juana, fue su amante india de nombre nahuatl Malintzin (Venerable señora Hierba), popularmente conocida como la Malinche o Doña Marina, después de ser bautizada.

Entre los anos 1747 a 1821, este palacio sirvió de cárcel y en ella estuvo preso José Maria Morelos y Pavón (uno de los iniciadores de la independencia de México).


Fue sede del gobierno y acondicionado en 1864 y 1866, como despacho del Archiduque Maximiliano de Habsburgo, del que se dice tenia una amante a la que frecuentaba mucho en Cuernavaca.

Maximiliano de Habsburgo y Carlota fueron emperadores de México impuestos por Francia por aquellas épocas. Se cuentan muchas historias de todo tipo sobre esta peculiar pareja que parecían estar muy enamorados, pero como siempre las cosas no son de un solo color.

Ahora convertido en museo es recomendable visitarlo y disfrutar de su colección de objetos y piezas en su mayoría referentes a la historia general del estado de Morelos.

En el segundo nivel se encuentran una serie de murales que realizó Diego Rivera (famoso muralista y pintor mexicano), casado con la también famosa pintora Frida Khalo.

También es interesante visitar los Jardines Borda, lugar de verano que utilizaban Carlota y Maximiliano.

Este lugar fue construido por el español José de la Borda en el siglo XVIII. Hoy también es museo, por lo que se puede recorrer sus jardines y disfrutar viendo fotografías, vestidos, libros y muebles de esta época. Se hacen exhibiciones de artistas con cierta frecuencia, por lo que casi siempre se encuentra alguna.


Pasear por la plaza principal llamada Zócalo es todo un paseo colorido. Los globeros, artesanías y juguetes típicos mexicanos se venden aquí.

Alrededor de esta plaza-parque, también se encuentran algunos restaurantes y cafeterías donde se puede comer o solo beber algo.

Una cosa que encontré muy parecida con Tailandia, son unos dulces típicos de Cuernavaca, pero que también los hacen muy similares en Tailandia.

Son especies de frutitas pequeñas, muy coloridas hechas de dulce con leche aquí. Nunca probé las tailandesas porque no soy muy dulcera, pero las mexicanas me solían gustar mucho cuando era niña. ¡Igual y las tailandesas ni siquiera son dulces!

Estoy segura de que en Tailandia no las hacen de leche como aquí, porque la gente no toma casi leche, ni derivados de ella, al parecer en razón de que muchos asiáticos son intolerantes a la lactosa.

Todavía se puede encontrar algún individuo vendiendo su mercancía aquí en Cuernavaca y otros lugares en el país vistiendo sus típicas vestimentas indígenas.

Ahora es mas notorio que antes (al menos para nosotros), escuchar música mexicana donde quiera que vas, especialmente en restaurantes.

Pareciera que por la crisis de identidad que siempre ha sufrido mi país, ahora hay que sentirse orgullosa de todas nuestras tradiciones. No se que tan bueno o malo será, mientras esto no se convierta en nacionalismo extremo, como esta ocurriendo en este siglo en tantos países en el mundo.


Sanuk


sábado, mayo 03, 2008

Regreso a Mexico

Como ya comenté en el post que incluimos hace unas semanas, nos encontramos en México y pasaremos algunos meses por cuestiones de negocios y visita a familiares y amigos.
Aquí comparto con ustedes mis primeras impresiones al llegar después de año y medio en Asia. Estos meses que permaneceremos aquí, tratare de decirles como es mi país en general y la percepción humana que es lo más importante para mí.

Ya no se siente uno que llega a un país de tan tercer mundo cuando se aterriza en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México.Las primeras salidas que hice por Paseo de La Reforma (una de las avenidas principales de esta ciudad),

fueron muy gratas porque es realmente bella y la arquitectura de la ciudad es bonita.La Zona de Santa Fe que ha crecido sin ningún control como todo en mi país, es moderna pero impractica. El tráfico como siempre termina en cuellos de botella que no dejan que la circulación sea fluida. Pero eso si, la gente compra más coches y sobre todo CAMIONETAS. Éstas dan mucho estatus además de "supuesta seguridad" de todo tipo.No entiendo porque los mexicanos del D.F., que en su mayoría no son campiranos, excursionistas, ni aventureros, viajan en estos estorbosos vehículos. No cabe duda que lo práctico nunca se nos dará.

Alguien alguna vez me dijo que se necesita tener vehículos grandes para que quepan los complejos y puede que sea verdad.Normalmente los vehículos van ocupados por un solo pasajero, todos muy atareados, estresados y tratando de encontrar atajos para poder llegar a sus destinos.Circular por esta caótica ciudad tan bella te toma siempre horas, quizás por esto la gente se compra estos vehículos que ahora son extensión del hogar.Los niños pueden ver tele, hacer la tarea, comer, cambiarse de ropa y demás necesidades sin tener que detenerse y perder el tan escaso tiempo que la gente de esta ciudad tiene. Además de correr el riesgo de ser asaltados si se detienen según donde y a que hora.Algunos de los espectaculares que hay por toda la ciudad y que anuncian la camioneta Hummer (que los gringos sacaron a la venta comercial en estos años de guerra y que parece tanque), dicen así: "ESPEJOTE ESPEJOTE, ¿QUIEN ES EL MAS GRANDOTE?", o, "CAROTA MATA CARITA". Este vehiculo tuvo éxito en muy pocos países, pero quizás aquí otra razón sean las calles llenas de hoyos, los topes y los baches.
Viniendo de vivir en Tailandia, pareciera que aquí el tiempo se detuvo y también el tráfico. No soy exagerada, créanme que no se mueve a veces por media hora o más.Pero eso sí, se habla de nuevos proyectos para seguir construyendo, puentes, túneles y otras alternativas para circular individualmente, pero ningún servicio colectivo extra. En mi país solo viajan en transporte colectivo las personas que no se pueden comprar coche (demasiados aunque no parezca).
Cualquier familia mas o menos prospera hoy tiene que tener una camioneta.No contentos con estos impedimentos en el pavimento para deslizarse cómodamente, aquellos que pareciera que su trabajo es empeorar todo lo más que se pueda, cada día construyen más topes. Los hay incluso en subidas pronunciadas, imagino que la gente no pisa el freno nunca.Mi ciudad sigue creciendo en el caos, pero lo bueno es que cada vez se queja menos la gente, evitan salir (al menos eso dicen muchos), pero la cantidad de automóviles que se ven por la calle no parece indicarlo.El respeto a señales, líneas pintadas en el pavimento y policías sigue igual, o sea ninguno. Pero ahora salio una ley en la que si no te comportas amablemente con la policía, te pueden arrestar.

Eso si, yo que me encuentro en la zona de Santa Fe (zona residencial de buen nivel), los edificios son muy bonitos en su mayoría, aunque fríos y no parece que se haga ningún plan de circulación para cuando esto esté poblado, o sea que será otro tremendo error en cuestión de infraestructura.Es tan obvia la mala infraestructura de la ciudad y la poca voluntad política y social para solucionarla, que da mucha pena.

Los capitalinos mexicanos nos hemos vuelto muy prácticos. Frente del edificio en el que nos encontramos viviendo, se encuentran unos condominios que parecen colgar de la montaña y que ya estaban desde antes de que nos fuéramos. Pero ahora, encima de estos (parecería que forman parte del mismo concepto), se encuentran unas bolas blancas grandes que no se ven nada feas a lo lejos y que me dice mi sobrino (el que vive en este condominio), que son lugares para depositar las cenizas de tus difuntos. Increíble!, ahora se vive, se trabaja, se entretiene, se circula y se muere a pocos kilómetros entre sí, si optas por esta opción practica.El otro día nos fuimos a la Zona Rosa y está tan sucia y desordenada que también da pena. Pero hace mucho que ya se veía así.Las jardineras que se encuentran en las aceras, se han vuelto basureros, nadie cuida de las plantas y esto es algo chocante cuando se viene de vivir en un país en el que se le da tanta importancia a los seres vivos en general, pero en particular a los vegetales.Lo que me gustó mucho es que mi pueblo empieza a levantar la voz, porque al pasar por esta acera, un muchacho que parecía mesero de algún restaurante, recogía la basura. Al momento de cruzarnos, escuchamos claramente esto: "pinche gente sucia, porque no ponen la basura en su lugar!". Es tonto, pero quizás el comenzar a decir las cosas, sirva para hacer reaccionar a los demás.No contentos con no cuidar estas plantas y camellones, en la Zona de Santa Fe, se anuncian compañías millonarias muchas de ellas, que se supone se encargan del mantenimiento de éstas. También nos gusto toparnos en la calle de Hamburgo, con que parece ser la calle en la que las parejas gay con toda soltura se declaran su amor y pasión. Lo malo fue el contraste que a cinco minutos nos topamos al dar la vuelta por la avenida Reforma. Se encontraba un muchacho vestido y pintado todo de amarillo canario, seguramente anunciando algún producto. Pareciera que esperaba un taxi o autobús, cuando al pasar una camioneta que llevaba unos individuos con apariencia de empleados de alguna compañía, insultaron abiertamente a este muchacho por ir vestido y pintado así. Esta clase de machos que necesitan mostrar su "supuesta masculinidad", para que los que rondamos por allí no tengamos la menor duda de ella, a mi me enferman.













Como lo mas interesante y donde se vive la esencia de México y su magnifica arquitectura (en lo que se puede en una metrópolis como esta), es en el centro histórico.
En el nuevo museo que recién abrió el escritor Carlos Monsivais (Museo del Estanquillo), referente al arte popular, leí esta frase que dice así: "El paisaje es la majestuosidad física y simbólica que -- idealmente-- le imparte lecciones de armonía y coherencia a vidas desordenadas y gobiernos caóticos, y grupos que ni siquiera disciplinan su desorden". ME.













Aquí les recomiendo a aquellos mochileros que normalmente son los que van buscando la verdadera esencia en los lugares, estos tres guest houses que se encuentran en el mero corazón de este Centro Histórico.
Hotel Juárez, que se encuentra en: Primer callejon de la calle Cinco de Mayo # 17.
Hotel Canadá en: calle Cinco de Mayo también en el numero 24. Ambos con mucho encanto y muy mexicanos.
Hostel Amigo en Isabel La Católica número 61. http://www.hostelamigo.com/


Sanuk


viernes, abril 18, 2008

Un Vistazo a Oriente

Ahora que nos encontramos por aquí en México, muchos de ustedes nos preguntan cuales son las diferencias con Asia y básicamente con Tailandia (que es donde vivimos este año y medio). Aunque ya hemos explicado muchas cosas en este blog, específicamente sobre Tailandia y Malasia, aquí les transcribo un artículo de Agustín Basave Benítez que encontramos en un libro llamado “Soñar no Cuesta Nada” (Ediciones Castillo, Monterrey, México) que nos impresionó por sus coincidencias con nosotros en su percepción y análisis sobre el tema asiático.

Un Vistazo a Oriente (Japón y China).
Por Agustín Basave Benítez.



"Más que una región, el oriente es una cosmovisión. No es otro mundo sino, básicamente, otra forma de ver el mundo. La relación entre el hombre y la naturaleza, el significado de la vida, la idea de la divinidad, muchas cosas se han concebido en estas tierras de manera muy distinta a occidente. Es otro modo de pensar. La mente oriental, gira, se religa a lo supranatural y, como un espiral, vuelve sobre si misma.Aquí el tiempo no es rectilíneo, ni la causalidad unilineal. Por eso el misticismo, la filosofía aparentemente rebuscada y asistemática y en general la proclividad a codificar una ética práctica en consejos abstractos."

"Más allá de la realpolitik, en el plano axiológico, me parece percibir una diferencia fundamental entre oriente y occidente.La intelligentsia occidental se ha inclinado a ver el conflicto como la propela del desastre del progreso, mientras que en el pensamiento oriental el concepto central ha sido la armonía. Evidentemente estas corrientes han tenido énfasis distintos, como en el primer caso hacia lo colectivo (con una nutrida lista de exponentes en la escuela “conflictista” de las ciencias sociales) y en el segundo curiosamente hacia lo individual (con una extensa literatura moralista). Pero ni las religiones de occidente han postulado la armonía del alma como algo cabalmente asequible en este mundo, como tampoco las sociologías políticas de oriente han preconizado el conflicto de intereses como elemento determinante del funcionamiento de la sociedad. En todo caso, digamos que desde ambas perspectivas se aspira al ideal armónico, sólo que los orientales tienden a él como origen y los occidentales como destino. Con sus excepciones, unos privilegian la estabilidad del equilibrio, la paz interior y la concordia y otros, el dinamismo del desequilibrio, la lucha interna y el choque de los contrarios."

"No es necesario viajar mucho por este continente para percatarse esa peculiaridad. Sea por la vía parlamentaria y de simbiosis Estado-Empresas como en Japón, o por la del partido-gobierno centralizado y el socialismo de mercado de China, el hecho es que en los países asiáticos suele prevalecer una cultura de consenso. Y qué decir del sincretismo japonés, que no surge del antagonismo sino de un terso entreveramiento entre sintoísmo y budismo o del frecuente traslape de budismo y taoísmo en el ejemplo chino, mezclados todos bajo el influjo ecuménico de Confucio. Lo que al observador extraño le parece ambigüedad – ¿Politeísmo o panteísmo? – o nebulosidad – ausencia de una liturgia estructurada – al hombre de oriente le resulta simplemente natural."

"Japón merece punto y aparte. A pesar de su supuesta "occidentalización", veo el sello oriental en cada pliegue de su ser. El alejamiento de la mentalidad de líneas rectas le da a oque de delicadeza muy característica. La exquisitez de sus manifestaciones artísticas y el refinamiento de su cortesía son, a mi juicio, reflejo de una sutileza en la abstracción capaz de distinguir todo tipo de matices. Un pueblo, una casa, un jardín – especialmente un jardín – muestran los estrechos nexos de los japoneses con la naturaleza y su visión del orden vital: la relación dialéctica cede su lugar a la prolongación. Tal vez por eso no se percibe el dilema continuidad-ruptura, originalidad-imitación. La permanencia de una buena parte de su pasado cultural en medio de una portentosa modernización tecnológica constituye su respuesta al secular cuestionamiento de qué tanta tradición es saludable y cuánta modernización es necesaria para un país. Un balance a todas luces digno de tomarse en cuenta."

"Y por si todo eso fuera insuficiente para hacer de Japón un lugar magnético, añádase la suavidad de su paisaje. Hospedarse en un “ryokán” provinciano es la mejor manera de constatar la sucesión acompasada de todo, comida, habitaciones, ríos, plantas. No es éste un país de sobresaltos. Su belleza no es de las que sacuden o estremece, sino de las que sosiega y relaja. Yo sigo debatiendo en cuál país hay más mujeres bellas, pero tengo la impresión de que es en tierras japonesas donde hay menos mujeres feas. Y es que a pesar de prejuicios estéticos occidentales – de los que me reconozco imbuido - es imposible no apreciar la baja incidencia de desproporciones físicas entre la población femenina. También ella, como los lagos y los valles, evoca serenidad. Nada arremete al visitante, ni el entorno ni las costumbres. No es fácil, ni siquiera para el tenso habitante de una megalópolis sentirse hostigado en una sociedad en la que abundan las caravanas y las sonrisas y no existen las propinas."

"Con todo, para entender al Japón y al oriente hay que conocer China. Aquí están las raíces. Es la cultura madre, el punto de partida no sólo de Asia sino, en más de un sentido, de la humanidad. Sus dimensiones y su complejidad la hacen un universo dentro del universo. Pareciera que si la tierra no se ha salido de su órbita es porque pisan su superficie millones de chinos que cargan sobre sus hombros el peso de una riqueza cultural enorme. Y ahí están, pululando en el campo, en las fábricas, en los mercados, sosteniendo los hilos de una inmensa urdimbre social singular que mantiene increíblemente integrado todo un subcontinente. El orden y la disciplina orientales, sin duda, han ayudado, porque a pesar de la imagen que da el caos vial en el que se trenzan diariamente bicicletas y automóviles es obvio que solo un pueblo disciplinadamente ordenado puede mantenerse unido en torno a su diversidad."

"Si alguna nación es terreno fértil para la semilla del particularismo histórico ésa es China. La magnitud de su geografía y su población, su carga cultural y el apego a la tierra de los chinos los hace sensiblemente receptivos a la idea de un proyecto propio, acorde a sus singularidades. Acaso solo ellos pueden hoy en día darse el lujo de hacerlo. Más aún, es tan grande su potencial que habría que preguntar si China ha de abrirse al mundo o el mundo ha de abrirse a China. Y esa visión parece reproducirse en el microcosmos de cada hogar, sobre todo entre los campesinos, que en un país todavía predominantemente rural son la abrumadora mayoría. Los hombres y las mujeres de esta tierra tienen el mundo en su cabeza. Especialmente ellas, que como diría Mao son la mitad del cielo – la más hermosa mitad del cielo, agregaría yo –, parecen guardar el secreto de la primera mitad del próximo siglo chino."

"Con su cultura de esencia visual, el oriente tiene tanto futuro como pasado. Quienes subestiman sus posibilidades de éxito en el escenario de la competencia internacional aluden, con pésimo tino, a su carencia de pragmatismo. Ignoran que si se lo proponen los orientales son tan pragmáticos como el que más, si bien de manera distinta. Un occidental puede captar la diferencia cuando se topa en una tienda de Tokio con un refresco cuyo slogan ofrece calmar “no solo la sed sino también el corazón” y, tras de sonreír ante el incorregible misticismo asiático, sucumbe a la trampa mercadotecnica y compra el producto. O cuando cae en la cuenta de que solo un conglomerado humano profundamente práctico puede ideologizarse (y desideologizarse) tan intensamente como lo ha hecho China. Y es que oriente no cabe en las etiquetas occidentales. Juzgarlo, encasillarlo con base en los rígidos parámetros de origen eurocéntrico es perderlo de vista. Si la Grecia clásica inauguró la práctica de distinguir, separar y clasificar, Asia mantiene la de confundir, mezclar e imbricar. Y así hay que entenderla si queremos acabar algún día con las dicotomías que dividen a la humanidad y que, por lo demás, no reflejan su policromía ni su tendencia al enriquecimiento recíproco de las culturas."

Todo esto, por cierto, al menos en nuestra experiencia, es bastante aplicable a Tailandia.

Sanuk

domingo, abril 06, 2008

Muan Borang. Tailandia en miniatura.

A solo una hora de coche o autobús desde las zonas céntricas de Bangkok y sobre The Old Sukumvit Road hacia el km.33, se encuentra un lugar muy interesante que se llama Muan Borang ( Muan- Ciudad y Boran- antigua en tai).
Éste lugar fue construido por el Sr. Lek Viriyaphant, con el propósito de mostrar el estilo de vida y tradiciones tailandesas que hoy en día ya no son lo mismo por la modernidad. También tiene el propósito de promover las artes y la artesanía. Para este motivo, se construyó una ciudad que algunos llaman miniatura, pero cuando se llega allí y se percibe el tamaño del lugar, no lo es tanto por sus dimensiones.
Desde luego que todo esta construido a escala natural y esto hace del lugar una verdadera ciudad dentro de Bangkok.

Sólo llegar, si no vienen en coche, es aconsejable rentar bicicletas o un carrito de golf porque es muy extenso el lugar. Además es conveniente dedicarle todo el día para poder disfrutar ampliamente de todo.


Las construcciones son típicamente en madera como se vivía en el pasado y como todavía se pueden ver algunas hoy en día en Tailandia pero ya cada vez menos. Disfrutar de estas construcciones, entrar y ver el inmobiliario también original con piezas antiguas y muy interesantes vale la pena. Todo lo expuesto está muy a la mano porque todavía Tailandia y aun en Bangkok, la gente no parece tener esta mala costumbre ya tan extendida por el mundo de tomar lo ajeno. A nosotros nos sorprendió mucho lo poco protegido que esta todo y la cantidad de gente que entra y sale.

Es muy interesante observar lugares como una casa de té (como las que existían en la antigüedad), un fumadero de opio con todo y los instrumentos y pipas que se utilizaban.



Una de las edificaciones también es un prostíbulo. Es muy interesante observar como se hacen algunas artesanías y alimentos en las formas más rusticas.
Se exhiben muchas antigüedades y en especial hay un lugar con las típicas marionetas Tailandesas que son unas verdaderas obras de arte.

Se encuentran también algunos navíos (replicas de los antiguos) en lagos que se acompañan a los lados con construcciones de tipo escultórico muy Tailandés.

Paseando por el lugar también se encontraran replicas de templos y construcciones de las antiguas épocas de gloria del reino Siamés. Especialmente del periodo Sukotai.
Se puede comer en el lugar y saborear ricos postres artesanales.



Si después de este paseo, se prefieren ir a sentar para la cena delante del océano, les recomiendo ir a Bang Pu a solo unos kilómetros de la ciudad antigua. Esta es un área militar (abierta al público) pero no lo parece, porque en ningún momento vimos militares.

El espectáculo que tuvimos nosotros llegando al anochecer fue increíble. Miles de gaviotas volaban al mismo tiempo y la gente sobre un puente largo, les tiraba comida que ellas cachaban al aire, invitándonos a disfrutar de este increíble espectáculo.

En este lugar, se come excelente marisco y pescado a unos precios ridículos incluyendo cervezas.



No deja de sorprenderme las buenas costumbres de la gente Tailandesa, como la de que en algunos puntos sobre el puente en el que las personas nos amontonábamos para ver el espectáculo de las gaviotas y alimentarlas, se encuentran acondicionados especie de lavabos de agua limpia con jabón para que te laves las manos después de alimentar las aves.

La puesta del sol fue otro increíble espectáculo sobre este manso océano que casi parecía un lago medio seco en esta época del año, Enero.
Muchos tramos de arena solo se veían remojados por el agua debido a la mansa y lejana marea.

Sanuk