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viernes, mayo 01, 2009

Gripe porcina, influenza, fiebre aviar, guerras, terrorismo, ¿qué está pasando ?....... yo aquí en la Condesa........

Llevamos viviendo aquí en La Condesa casi tres meses y apenas comenzábamos a disfrutar de su ambiente interesante, cuando nos ataca esta epidemia.
No le pondré nombre en vista de lo confuso que parece ser todo, porque a mi parecer, el problema real es la ¡sobrepoblación Mundial!
Me nacen las ganas de compartir mi sentir con aquellas personas que entran a nuestro blog, porque se habla, se habla y se habla de porqué, como, que hacer por los próximos días, etc.
Los noticieros son tan amarillistas que ¡ya casi se me había olvidado!, es increíble la cantidad de información correcta o incorrecta con la que se bombardea a una sociedad como la nuestra.
¿A que me refiero una sociedad como la nuestra?, pues a lo que algunos hemos detectado. Este es un país donde apenas y se lee, con carencias de todo tipo, pero las más alarmantes, el poco interés de la gente por encontrar respuestas o al menos conocer hechos y cosas, buscándolas en vez de aceptar la basura que filtran los medios de comunicación y la iglesia.

Aquí en La Condesa todo parecía tomarse con más criterio hasta que fueron caminando los días y subiendo de tono las noticias alarmantes.

Hoy se ve poca gente por la calle, los niños casi desaparecidos y desde luego se puede disfrutar de las noches tranquilas sin tanto ruido. Pero ayer que salí, me recordó tanto la novela de José de Saramago, "Ensayo a la Ceguera", que hasta me deprimió algo.
A mis ojos la forma en que ha actuado el gobierno no parece tan mala y aunque no quiero creer que hay complots como dice el presidente patito, algunas de las medidas me parecen extremas y mal elaboradas.
Pero lo más aterrador, es cómo reacciona la sociedad, esto sí que podría ser como una guerra. Cada quien se protege a si mismo, cubriendo sus bocas todo el tiempo y en todo lugar, sin pensar que ahora hay escasez de tapabocas para las personas realmente enfermas.

La gente rica que por su privilegio en todo, sienten que viven más seguros, protegidos y entre sus iguales, o sea gente "bonita" (como la llaman algunos), se ha refugiado en sus lugares, pero no dejaran de ir a bodas, primeras comuniones, fiestas, inauguraciones de lo que sea que tuvieran agendado para este mes.
Como suelen ser personas altamente sociables y llenas de compromisos, no les cabe en la cabeza que gente "bonita" los pueda contagiar de nada. Porque en sus coches o cuando se bajan de ellos, se ponen sus tapabocas.
Los hijos de estos con sus amiguitos también hacen lo mismo porque es inevitable.

La gente con menos recursos tiene que vivir el día a día y aunque parezcan indiferentes, están igualmente en su propio mundo, solo que este es abismalmente distinto que el de la clase rica.
En este mundo la única información es la tele o el radio (muchos no tienen ni acceso a computadoras), así que lo único que les queda es acatar las reglas que se les impone para permitírseles hacer sus labores.
Por lo demás, muchos viven al día y aunque nos parezcan poco pensantes algunas de sus acciones, son de sobrevivencia, porque llevan generaciones viviendo así y no conocen otra.
Entonces cuando entrevistan a un pobre vendedor de lo que sea en Chapultepec, lo que menos le preocupa es esta epidemia, sino que el parque estará cerrado demasiados días y ellos no venderán sus mercancías. ¿Quién los apoyara o se preocupara por ellos?

Pero para que el abismo social y económico todavía se haga más grande, los que tienen algo de dinero en exceso y no viven al día, corren a los supermercados a comprar de todo por si acaso.
Quizás aquellos que tienen menos, también lo harían por imitación, pero como cobran a la semana, día o quincena, se les imposibilita. ¿Tanto hablar y hablar por la tele y el radio y no podían prevenir a la gente de esto? No, porque entonces no habría tanta noticia morbosa.

¿Cual es el apuro o la inquietud de estas gentes que corren al super?, la mayoría de la población Mexicana tiene exceso de peso y ya les vendría bien comer poco y hasta nada por algunos días. Mientras se beban líquidos, no morirán estas personas que ya traen reserva de grasa y proteínas.
En fin, que da mucha pena ver la incongruencia con la que reacciona la masa y el provecho que se saca de todo ello, ¿porque no empezamos a ejercer el pensamiento con más claridad?

¿Que no se da cuenta la gente que el problema Mundial y especialmente de países pobres como el nuestro es la cantidad de gente que hay y que se siguen reproduciendo?
En los años setentas me parece (sin consultar datos serios), que éramos menos de cincuenta millones en este país, hoy somos casi ciento veinte millones!!! ¿Como no se va a quejar el planeta?
Pero eso sí, todo mundo tiene una excusa para tener hijos, mientras que la mayoría de las parejas que trabajan todo el día, con miles de compromisos sociales, etc., tienen que tener hijos aunque no puedan atenderlos. ¿Porque no mejor adoptan habiendo tantos huérfanos? Harían una buena obra, como aquellos que de plano no pudiendo apagar el instinto maternal, tienen un solo hijo, para dejar que los que vienen detrás puedan tener alguna oportunidad de reproducirse.
Pero eso sí, hasta amigas con cuatro, cinco y más hijos me bombardean con cuidar el agua, no tirar esto o aquello y demás. Forwards aterradores muchos de ellos con mil mentiras de como se comportaría la naturaleza ante esto o aquello, ¿no les da pena pensar que con apenas 35 años, algunas ya tienen demasiados hijos?

En fin, lo que hoy se ve más claro es esta ceguera colectiva e individualismo extremo junto con un deseo de que algún milagro nos asegure que no moriremos de nada que no sea algo relacionado con la vejez y en un limpio y bien atendido hospital, rodeados de nuestras numerosas familias.
Que iluso es todo lo que se ha fabricado para mantenernos asustados y fantaseando en la seguridad total para nosotros y los que amamos.
Decía el filosofo Krishnamurti que: "El temor, el miedo el anhelo de seguridad, de protección, llevan al hombre a formar partidos políticos o agrupaciones religiosas, con las cuales se identifican........ así los antagonismos se desarrollan y las guerras continúan".

Sanuk


martes, marzo 11, 2008

¿Por qué no te jubilas en Malasia?

Por medio de este blog, tuvimos el placer de conocer a Ángel Villarino Pérez, corresponsal del periódico Español La Razón y del periódico Mexicano Reforma.
Después de año y medio de vivir en Tailandia, cuando leímos este articulo de Ángel, nos pareció muy bueno y es por eso que lo incluimos aquí.

Sanuk.






Por Ángel Villarino/Bangkok - 25/02/2008




"¿Estás cansado del mal tiempo? ¿Harto de lo cara que está la vida? ¿Preocupado por la seguridad de tu casa y tu familia? ¿Por qué no te vienes a vivir al trópico?". Así arranca la última campaña lanzada por el Gobierno de Malasia para atraer hasta sus playas a jubilados y pensionistas de países ricos. Como otras tantas naciones de Sudeste Asiático, Malasia ofrece ventajas fiscales, un permiso de residencia de 10 años (renovable) y la posibilidad de recibir la pensión en la tumbona, escuchando el mar, libre de impuestos.
Los países de esta región, igual que ocurre en muchas naciones de Latinoamérica (especialmente en Centroamérica), llevan años intentando atraer pensionistas de clase media, prometiéndoles que en el trópico asiático es posible vivir con un cuarto de lo que se gasta en Europa, Australia o Estados Unidos y disfrutando de un nivel de vida cien veces superior. La seguridad, insisten, está garantizada. Y al menos en el caso de algunos países como Tailandia, no les falta razón.
La publicidad suele incluir tablas de precios con los que hacerse una idea del reducidísimo costo de la vida en estos países. Se trata de un detalle más que ayuda a entender que la idea no es atraer a millonarios, sino más bien al contrario. De hecho, el "ejemplo" con el que se ilustra la citada campaña malaya es el de un ex policía australiano que decidió expatriarse hace varios años junto a su mujer y que se jacta de gastar en su bonita mansión playera menos de la mitad de lo que sus amigos pagan en Sidney por un apartamento.
Malasia aprieta fuerte porque quiere hacerse un hueco en un mercado en el que hasta la fecha Tailandia sigue siendo el gran peso pesado de la región. Las agencias siamesas a la caza del pensionista occidental ofrecen verdaderos chollos en islas paradisiacas en las que una pareja puede vivir cómodamente por menos de mil euros al mes en una casa con piscina, disfrutando de buenos restaurantes, excelentes SPA y los servicios médicos de clínicas privadas más que decentes. Las espectaculares islas de Filipinas e Indonesia también atraen a cientos de miles de pensionistas de todo el mundo con ofertas parecidas.
Aunque se dice informalmente que los occidentales que viven su retiro en Asia se cuentan por cientos de miles, no existen cifras oficiales. En la isla de Phuket se baraja la cifra de 35.000 con residencia fija. En toda Tailandia se dice que podría haber cerca de medio millón de occidentales viviendo.
Uno de los principales problemas para contabilizarlos es que muchos de ellos no piden un visado especial de pensionista, ni de residente temporal, sino que permanecen como turistas indefinidamente, saliendo cada mes a la frontera a renovar el visado. En países como Tailandia es una práctica tan extendida que se ha convertido en negocio y cientos de agencias ofrecen un viaje de dos días a la frontera camboyana para renovar el visado y, de paso, visitar alguna nueva playa.
Además de los precios, las temperaturas, las playas, el excelente servicio y los altos estándares de confort que ofrecen estos países, los Gobiernos están buscando fórmulas para incentivar la llegada de nuevos jubilados, bajando los requisitos para atraer a clases medias y medio-bajas. Reduciendo, por ejemplo, los ingresos mínimos requeridos para el permiso de residencia. O incluso eliminando esta exigencia, como en el caso de Malasia que ya sólo pide una "fianza", un depósito bancario de unos 10 mil dólares que demuestren la solvencia.
Y, aunque por el momento el exilio asiático sigue siendo mayoritariamente cosa de centroeuropeos, americanos, ingleses y australianos, ya se empiezan a ver españoles. Maite, una ex-relaciones públicas de 65 años que vive en la isla tailandesa de Phuket, dio el paso hace tres años con su marido. "Estamos muy contentos. Nunca hubiéramos podido soñar retirarnos en un sitio tan bonito. Hemos aprendido a bucear, hemos hecho amigos. Cuando estemos un poco más mayores quizá volvamos a España pero hasta entonces este sitio es maravilloso", resume.

martes, diciembre 11, 2007

Fin de semana en Amphawa

A solo 74 km de Bangkok en la provincia de Songkhram al sudoeste y a unos cuantos kilómetros del Golfo de Tailandia se encuentra un lugar de nombre Amphawa. Esta población se encuentra edificada entre los canales que desembocan al río Mae Klong.

Nuestra experiencia comienza con la salida de Bangkok. Como este lugar no es muy conocido por el turismo no tailandés, las instrucciones para hacer esta excursión son algo confusas. Además de que la tailandesa que nos lo recomendó es la novia de nuestro hijo y como va a todos lados en coche no usa transporte colectivo para ir cerca de Bangkok por lo que difícilmente puede aconsejar sobre como hacerlo de esa manera. La forma en que nos comportamos las personas cuando nos encontramos viviendo en nuestra propia cultura, muchas veces no nos deja pensar en la confusión que podemos generar si no damos instrucciones precisas. En ninguna guía encontramos una buena explicación para llegar aquí de manera que en verdad nos lanzamos a la aventura.

Sólo el encontrar el lugar para subirse al autobús que nos acercara a nuestro destino ya lo fue pues resulta que hay dos estaciones de autobuses en Bangkok para el abordaje de autobuses que van al sur, una antigua y otra nueva. Además tienen por nombre palabras casi idénticas y están muy cercanas entre sí. Todo mundo en Bangkok conoce la antigua que es realmente de país tercermundista aunque rebosante de gente, pero sólo unos cuantos conocen la nueva que parece un aeropuerto y que por lo mismo se encuentra un tanto desolada.

Como el paseo lo planeamos con una amiga francesa (que habla menos tai que nosotros), quedamos de vernos en la supuesta única estación. Resultado de esto es que nosotros llegamos a la nueva y ella a la vieja. Después de hacer varias llamadas a nuestros teléfonos móviles y tratando de encontrarnos cuando al parecer lo que ella veía no era lo mismo que lo que nosotros, es que llegamos a la conclusión de que existían dos estaciones.
Decidimos ir a la vieja estación en amabilidad a ella que venía sola, para que luego el autobús que tomamos allí, nos regresara a la nueva donde hace parada igualmente.
Después de casi dos horas de viaje porque el chofer conducía muy despacio e hizo varias paradas, llegamos a Samut Songkhram.


Ésta es a primera vista, una ciudad cualquiera en Tailandia pero eso si, con algo increíblemente raro, un mercado que se instala encima de una vía de tren que está en operación. Dicen que el tren pasa como 8 veces al día de manera que estos mercaderes quitan y ponen su mercancía para permitir su paso. Nosotros no tuvimos la suerte de que el tren pasara, ya que esto lo vimos al regreso de Ampawa, pero nuestro hijo que fue unas semanas antes con su novia, nos comentó lo divertido que es cuando te toca verlo. A propósito de esto, me llegó un video por Internet de estos que todo mundo mandamos en donde se puede ver el desmadre que se origina cuando el tren pasa por el ¨mercado¨, pero con el grave error de que dice que se encuentra en Bangkok.

Continuamos en un camioncito abierto hasta Ampawa, pero como no llevábamos ninguna reservación comenzamos a preguntar y buscar algún guest house u hotel pequeño (no hay otros).
Siendo este un paseo muy local, la gente sabe exactamente lo que quiere hacer y ver, por lo que ya no pudimos encontrar lugar en el hotelito más simpático del lugar.


Preguntando llegamos a un sitio que nunca estuvimos seguros de que era, parecían familia en su casa de fin de semana, pero a la vez, también por la noche desde nuestro guest house justo enfrente, parecía restaurante la parte que daba al río. Cruzamos la casa o lo que fuera para sentarnos en el muelle y esperar con toda paciencia (tal y como se hace siempre por aquí), a que se pusieran de acuerdo en donde nos instalarían. Claro que mientras esto ocurría, los tailandeses siempre te invitan a sentarte y compartir lo que estén bebiendo o comiendo en ese momento.

Finalmente nos atravesaron el angosto canal, uno por uno en una especie de canoa inestable, quedando instalados en un guest house.
Fue divertido ver lo serio que se tomaban todo este proceso y lo mal que nosotros negociamos el precio de dos cuartos muy típicos con sus colchonetas en el suelo y casi sin mobiliario como se acostumbra aquí. Desde luego que sin baño privado, aunque no lo consideramos gran problema porque los baños se encuentran casi siempre muy limpios como suele ser todo en este país en general.

Aquí pudimos experimentar desde nuestra llegada el ambiente bien tailandés y al igual que en mi meditación, la vida muy asiática.
Aunque los tailandeses siempre se distinguen por su amabilidad, en este lugar se destacó esta hospitalidad. Siempre prontos a ayudar, a tratar de comprenderte en lo que puedan.

Caminas por estos pequeños muelles que desembocan a casas, tiendas, restaurantes para observar tantas cosas interesantes que no es posible describirlas exactamente como las percibí en el momento. La gente vive en casas tailandesas al estilo antiguo y tradicional. En lugares como este (y aun en algunos sitios en Bangkok), las fachadas suelen ser solo puertas que se abren por completo mostrando todo y se cierran igualmente. Todo de madera obscura, con techos inclinados. En general estas casas son estancias grandes en las que tienen puestos tatamis (sillones de suelo), colchonetas y cojines en el suelo. Incluso mesas bajas para comer sentado en el suelo. A diferencia de otras culturas como la mexicana, los tailandeses no guisan dentro de sus casas. Normalmente todo se cocina a la intemperie y por eso mismo no huelen mal las casas y corren menos riesgo de incendiarse. Claro que el buen clima invita a ello. Aún en Bangkok algunas veces no se encuentran departamentos con cocina integrada porque ellos ponen anafres y estufas en balcones o áreas abiertas. Más difícil aún encontrar cocinas con horno por lo que los extranjeros acabamos en lugares construidos o adaptados para tener las cocinas un poco al estilo occidental.



La gente aquí en Ampawa hace la vida de cara al río. Pescan, nadan, se lavan, tiran los desperdicios orgánicos, limpian sus cosas y demás en estos canales que se ven muy limpios a diferencia de la mayoría de los que existen en Bangkok. Por la mañana la vida comienza tarde pues es lugar de fin de semana y la gente se va a dormir muy noche.



Ya por la tarde se va llenando de gente por todos lados y sobre todo en el mercado. Este mercado flotante es uno de los famosos por conservarse muy autentico, exponiendo sus increíbles comestibles y cosas de todos tipo. Descubrimos en él nuevos postres y comidas como nos sucede con frecuencia cuando nos movemos por Tailandia por la gran variedad de alimentos y su elaboración.

La única comida que hicimos, fue en un restaurante muy sencillo en el que por no entendernos bien, tuvimos que ponernos de pié y señalar con el dedo lo que queríamos. No resultó exactamente lo esperado pero nos gustó. Nuestra amiga lo tuvo más complicado porque es vegetariana y con más manías para comer que nosotros.


Por la tarde comienzan a llegar las lanchas con sus mercancías. Los alimentos que venden en estas lanchas se antojan mucho más que lo que comimos o veíamos en restaurantes. Lo malo es que no sabemos comer como los tailandeses que están dispuestos a hacerlo sentados en cualquier escalón, rincón, o hasta de pie lo hacen (hay que admitir que en México esto es también bastante frecuente).

Cuando ya entra la noche, es casi obligación tomar una lancha para ir a ver luciérnagas, pues el lugar es famoso por la abundancia de éstos insectos y precisamente se llena de gente en los días que tienen noches sin luna que permiten observar mejor el espectáculo.
Contratamos una lancha en el guest house y nos subimos con un montón de gente. Lanchas y más lanchas saliendo hacia el río para ver a los insectos luminosos.
Como todo en estos tiempos, somos demasiada gente queriendo ver lo mismo por lo que se vuelve difícil hacer cosas con poca o nada de gente, es decir, se pierde un poco el sentimiento de descubridor del que disfrutamos en México por tantos años.
Tarda bastante la lancha y aunque resultó un poco pesado valió la pena. De repente comienzas a ver árboles en los que hay tantas luciérnagas que dirías que les han puesto focos intermitentes. Curiosamente los insectos en cuestión, al estar todos juntos en los árboles se sincronizan para encenderse y apagarse, lo cual, al menos para nosotros daba una cierta impresión de falta de naturalidad. Laurence nuestra amiga por un momento empezó a decir que eran focos y que nos tomaban el pelo. Pero no es así, son luciérnagas y lo que pasa es que ya nos hemos acostumbrado a pensar que siempre alguien nos quiere engañar. Los árboles parecen arbolitos navideños con luces intermitentes. Después de alrededor de dos horas de paseo acuático, regresamos satisfechos de haber visto el espectáculo. Desde luego que las explicaciones de dos horas en lancha solo eran en tai, por lo que si no hubiera sido por la amabilidad de dos jovencitas tais que como siempre y en su gran mayoría están prontas a ayudar sin siquiera pedirlo, viendo que éramos los únicos tres no asiáticos en la lancha, comenzaron a traducirnos algunas de las explicaciones. Como siempre y a pesar de ser repetitiva quiero destacar que lo mas bonito de este país, es su gente.
Fue un fin de semana encantador y sobre todo por ver costumbres mas autenticas que las que se ven en una ciudad, que aun siendo muy tai, ya es muy cosmopolita, esto casi siempre sinónimo de demasiadas cosas iguales entre unas ciudades y otras.

Sanuk

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lunes, octubre 29, 2007

Bangkok y el Budismo al Amanecer

Muy temprano, alrededor de las 6:30 de la mañana, por las calles de Bangkok aparecen por todos lados monjes budistas envueltos en sus túnicas color azafrán.



Caminan a veces en forma pausada y a veces no tan pausadamente, descalzos y con sus vasijas al frente. Esta es la hora en que salen a recolectar sus alimentos para el día.
Se supone que deben vivir de la caridad y en la antigüedad me platicaba una tailandesa, tenían que ir tocando de puerta en puerta mendigando por el alimento, ya que el budismo llevado correctamente es totalmente opuesto al materialismo. Los monjes no deben manejar dinero en su día a día.
Con el tiempo todo se ha ido deformando y como toda religión, aunque esta parezca más espiritual que otras, ya ha perdido mucho. Se ha convertido en otra religión enfocada al dinero y el negocio.
Me mencionaba una amiga tailandesa que ellos los budistas están desilusionados de lo que ha sucedido con su religión en los últimos anos.


Yo vivo a solo unas cuadras de un mercado con sus típicos puestos sobre las banquetas o aceras. Estos puestos a estas horas de la mañana tienen un encanto un tanto diferente. La gente esta fresca y como recién comienza la actividad, se puede observar como van preparando sus anafres, estufas y demás utensilios requeridos para la elaboración de alimentos.
La mayoría de las personas muestran una especie de condescendencia y espiritualidad para con estos monjes que salen a recibir sus alimentos. Yo he salido tres veces a observar este fenómeno y esta ultima semana en que tuvimos de visita a nuestros buenos y queridos amigos Charo y Darío, al igual que hice con Adriana, me los lleve a ver este espectáculo. En esta ocasión si tome las fotos que he deseado tomar desde que llegué y que sentía incomodarían a estos monjes. Efectivamente no fue muy fácil hacerlo porque a la mayoría no les gusta. Además de eso, se están moviendo constantemente. Mientras esto ocurre, muchas personas se arrodillan a recibir bendiciones.


En su vestir nunca hay notoria diferencia, aunque en sus vasijas si pues notas la diferencia en “calidades” entre ellas. Si los encuentras a otras horas del día, siempre llevan sandalias aunque a esas horas tempranas ninguno las lleva.
También me contaban con tristeza que parece que algunos de estos que yo supondría monjes, pueden no serlo. Se disfrazan para mendigar y les es más sencillo porque ahora está organizado cerca de mercados o comercios.
Lo único que me hace pensar que el espectáculo que yo tengo donde vivo no esta infiltrado por estos falsos monjes, es que vivo en un barrio muy tailandés, además de que con tres veces que he observado esto, he reconocido la mayoría de sus caras.
Por ejemplo, hay un hombre mayor que aparece en algunas de las fotos y que se para siempre junto al mismo puesto. Esto es en la entrada del mercado y en medio de lo que seria la banqueta o acera donde se montan estos puestos callejeros.
No cuesta mucho llegar a la conclusión de que es el monje más importante de estos que salen a recolectar por aquí. Su actitud siempre es vigilante y no confiada, no como algún otro monje en el que solo se ve una cara placida sin preocupaciones de vigilar nada que no sea su propio ser. Este monje mayor y otro, son los que reparten a mansalva bendiciones a quien se los solicita.


Este día fue algo diferente a otros porque fue el festival de comida vegetariana, entonces se veía en uno de los puestos ya preparados platos con alimentos para comprarlos y evitar el problema de pensar que regalar a monjes u otras personas.



Normalmente estos alimentos los sirven en bolsas o utensilios de plástico para facilitar su transporte. Los monjes lo van poniendo todo en sus vasijas que tienen tapa.
Yo en una ocasión compre algo de fruta y la regale a alguno de ellos, pero como se me terminó y me encontré con otro monje a mi lado poniendo cara de dame algo, saque un billete que no despreció. Esto sucedió la primera vez que salí a verlos. Además de ser mi primera salida, también fue mi primera desilusión.
Mientras estos monjes no gustaban mucho de mis fotos, las personas del mercado que comenzaban a elaborar sus alimentos, hasta disfrutaron posando para éstas.
Como toda ciudad mundana y cosmopolita, no faltan aquellos transeúntes que solo pasan y ni se detienen a mirar a sus monjes.
Pero esta vez también tuvimos la suerte de ver una familia de tres miembros que se pararon en una esquina a esperar algo en especial. Se mantuvieron en firmes por un buen rato, pero finalmente ya no vimos el porqué.
Parece mentira pero a estas tempranas horas de la mañana las peluquerías ya están alisando el cabello de alguna mujer. Aquí las tailandesas en su gran mayoría llevan el cabello mas lacio de lo que lo tienen y acuden al salón de belleza con mucha frecuencia.
Finalmente observar este espectáculo a esta hora madrugadora, es interesante y vale la pena.

martes, septiembre 11, 2007

Viaje a Kuala Lumpur en Malasia.

KL, me gustó aunque reconozco que la ciudad de Bangkok es mucho mas rica culturalmente hablando. En KL con sólo unos días ya viste todo lo que se puede ver, no así en Bangkok. Ahora que este sabor occidental, a mi me vino muy bien, porque Bangkok es mas asiático.
Malasia pertenece a la rama de la historia del mundo Malayo, Indonesio.
Hace muy poco que se distingue su territorio de las tierras del archipiélago Malayo-Indonesio. El mundo Malayo se divide en seis estados, Malasia, Indonesia, Filipinas, Singapur, Brunei y Timor del Este.
Geográficamente, Malasia se encuentra entre las grandes civilizaciones. Al Oeste, La India Hinduista, el Islamismo del Medio Oriente y la Europa Cristiana. Al Noreste, China y Japón.

Esto hizo de Malasia una ruta importante culturalmente hablando. Estuvo dominada por la cultura Hinduista y luego por la Islámica en el siglo X, donde se convirtió la mayoría de su población.
Después fue colonizada, primero por portugueses, después por holandeses y finalmente por británicos.
La dominación Europea fue el evento mas desafortunado para su formación, por muchos problemas que no voy a mencionar, pues se haría muy larga mi historia que pretende ser breve.
La dominación inglesa duro un poco más de 100 años y sólo hasta 1957, Malasia se independizó. Así que este año 2007, habrá muchas fiestas y cosas para la celebración de sus sólo 50 años libres.

Durante la dominación inglesa y durante la segunda guerra mundial, Japón invadió a Malasia igualmente que al resto de países asiáticos (incluyendo Tailandia).
Todo esto finalmente hace de Malasia un país multirracial. Por eso se ve gente de todo tipo y de muchísimas nacionalidades.
Como ejemplo: un día que compramos una narguile, en un lugar en el que también elaboran aceites y perfumes con maderas, esencias, etc., en la tienda pequeñita y en sólo media hora que estuvimos allí, conocimos a un cliente que venia de Kuwait, otro de algún país asiático, nosotros de México y el dueño de la tienda, de Bosnia. Con este Bosnio yo tuve algo de intercambio cultural pues fui sola a su tienda antes de que Juan viniera para hacer la compra final. Este hombre había vivido en España (país que le fascina), después en Turquía y finalmente en Malasia. Soltero y ya como de mi edad, con apariencia de querer encontrar pareja.
Hablaba árabe, el bahasa o malayo, el idioma de Bosnia y apenas un poco de inglés.

El hombre de Kuwait le recomendó a Juan que para hablar bien un idioma hay que tener novia del lugar, ¿como ven?, yo le dije, no está mal, sólo que yo también puedo tener novio, ¿no crees?
Creo que se lo tomó a broma, pues estos musulmanes suelen tener más de una mujer y todos contentos. Sólo que no aplican la misma regla para sus mujeres.

Sólo en Malasia hemos leído una noticia en el periódico que dice así: Hombre Indio (de India), se convierte al Islam y se casa con dos mujeres, pero tendrá que mantener a tres porque su esposa india no quiere convertirse y le pide el divorcio.
Decíamos con Juan, que nos da la impresión de que muchos hombres se cambian al Islam por esto. Además que las pensiones aquí son muy bajas, por las cifras que ponían en el periódico. Creo que si el Islam sigue prosperando, habrá pocos hombres que quieran compartir con mujeres modernas.

Se come rico en KL y eso si, como los islámicos no beben alcohol, no se ven borrachos nunca y en muchos lugares no te sirven alcohol.
La mayoría de los que si bebemos, bebemos cerveza.
Tienen antros, pero no como aquí en Bangkok. La vida de noche se ve más sana y no tan divertida. Contrastantemente, se siente uno mas seguro en Bangkok que en cualquier lugar malayo, son mas tranzas estos malayos.

Me apantalla ver a las niñas desde chiquitas en sus túnicas, ya que con este calor yo me derrito casi desnuda y ellas tan frescas que se ven (lo poco que puedes ver). Algunas van todas cubiertas de la cara y sólo se ven los ojitos, que, a propósito, muchas de las veces son mas sensuales que nada. Se sienten más coquetas aun cubiertas que las tailandesas que tienen fama de serlo y no tienen que ir tan cubiertas.

KL al igual que Penang, son ciudades con sus partes muy antiguas y tradicionales y su crecimiento moderno muy veloz.
Es impresionante ver la cantidad de edificios modernos, altos y con arquitectura (la mayoría) muy buena e interesante. Muestra de ello, son las famosas "Torres Petronas".
Se terminaron de construir en 1996, son las torres gemelas mas altas del mundo. Pero esto que desde luego impresiona al igual que las ya no existentes en NY, son preciosas.

Tienen una construcción increíblemente original, con toda la influencia musulmana. Lo triste es que aquí, nada más te dejan subir al puente que une a las dos torres.
De todas formas se disfruta mucho viendo la ciudad desde esta ya muy elevada altura.
Al lado de estas torres, hay un centro comercial impresionante por su tamano. Hay otro centro comercial que aunque no tan moderno, si de tamano impresionante también, como los que hay aquí en Bangkok. Aquí en Asia todo se construye a lo bestia, ya que el consumismo es impresionante. Las marcas, las joyas, los coches, etc., KL no es la excepción.

Continuará....



martes, agosto 21, 2007

Visita de las amigas a Bangkok. Parte 3

Continúo con la historia…

Este Domingo 8 de Abril, tuvimos que dedicarlo al famoso mercado de Chatuchak porque sabía que les iba a encantar y solo abre los fines de semana.
En este mercado se encuentra tooodooo y digo todo porque así es. Desde comida, animales, ropa, muebles, hasta las cosas menos pensadas. Se pueden comprar las artesanías que exhiben en los grandes hoteles y boutiques de Bangkok, en muchas ocasiones por una cuarta parte de los precios expuestos en estas.

Fue una mañana agotadora, compras, compras y mas compras, la tentación es irresistible y siempre te vas con la sensación de que hubieras comprado esto o aquello. El Dios Helios se apiadó de mis amigas montañesas y no resplandeció tanto.
Regresando al hotel las dejé darse un masaje más pues yo ya había experimentado un segundo con aceite y no deseaba otro.
Las espere en mi casa para llevarlas a nuestro restaurante preferido de nuestro barrio. Este es un restaurante tai, sui generis de nuevo, donde ya somos muy conocidos. Juan se fue a comer con amigos de Marcel y Jenny para dejarnos solas a las mujeres.

Todavía con energías para atacar el mercado de las increíbles copias que se hacen de las grandes marcas, las lleve a Pat Pong. Este es uno de los barrios de prostitución y cosas extremas y está mezclado con este tipo de compras.
Tomó varias horas hacer las respectivas compras y todas ya con cara de satisfechas nos metimos a ver un espectáculo algo grotesco, empezando por el nombre: "Ping Pong Coño" (que por cierto después usamos para hacer chascarrillos entre nosotras y con Juan).

Puras mujeres haciendo cosas con la vagina que no imagine se podrían lograr. Por ejemplo y no se alarmen pero disparan bolas de ping pong, dardos y todo tipo de objetos. Maru como que no quería entrar y Sofía se ofreció a quedarse con ella, así que les dije que se metieran en un bar al lado, mientras Adriana, Xochitl y yo nos aventuramos.
Una media hora más tarde aparecieron las dos y pudimos compartir de nuevo las cinco amigas.

Después de todo este ajetreo de compras y desvelada, nos levantamos temprano para ir a la increíble e interesante ciudad de Ayuthaya que se encuentra a 86 Km. de Bangkok.
Tomamos el tren que estuvo muy folklórico, pues para este recorrido solo había tren de tercera clase. Ventanas abiertas por falta de aire acondicionado, viejito, pero limpio.
Con cara de trasnochadas y parranderas llegamos en compañía de Juan.
Ayuthaya (quiere decir ciudad sagrada) fue capital de este reino que era el de Siam entre l350 y 1767.

Pertenece al periodo Sukhothai que seria la "Edad de Oro" de ese reino. Es parque histórico y sus templos y ruinas son Patrimonio de la Humanidad. Parte de estas ruinas pertenecen a la misma increíble época de Angkor Wat que se encuentra en Camboya, entonces parte del reino de Siam. El estilo es igual y un día, solo alcanza para darnos una idea.
Aquí recorrimos el lugar en un típico tuk tuk, en donde cabíamos todos. También montamos en elefante y como Sofía estaba lastimada de su espalda, mi encantador marido se quedo con ella mientras las demás nos subimos. Comimos en un restaurante muy sencillo y de nuevo muy tai, no hubo opciones de otro tipo. La vista bonita al río Chao Phraya.

El martes 10, de nuevo había que terminar con las compras que tenían en mente todas. Yo me fui con Maru y Adriana a ver ropa a MBK, pues Maru venia a comprar cosas para su nuevo negocio y nosotros ya le teníamos visto todo para que de nuevo no desperdiciara mucho su tiempo. Adriana, aprovecho para hacer compras para familia y amigos.
Mientras, Juan se fue con Xochitl y Sofía a comprar las computadoras que les faltaban. Cenamos juntos y de vuelta ya cargados con los electrónicos que compraron.

Miercoles 11, se supone que salíamos rumbo a Sukhothai en el norte del país pero el chofer y la camioneta que previamente habíamos contratado, nos dejaron plantados en la calle.
Después de casi una hora y varias llamadas telefónicas al hombre de la agencia de viajes, nos dijo que se había descompuesto la camioneta y que mañana mandaba otra.
No queriendo arriesgar otro día perdido, nos apresuramos a cambiar planes y en vista de lo saturado que se encontraba todo por las vacaciones, no había mucho que escoger.
De nuevo el asesoramiento de Marcel fue bueno y después de discutirlo un rato, nos pusimos de acuerdo para ir a Khrabi.

Esta ciudad se encuentra al suroeste de Tailandia en el precioso mar de Andaman que también baña las playas malayas a las que en el pasado hemos visitado.
Resulto un lugar turístico, agradable con una playa de nombre Ao Nang, que estaba como alberca. Con un mar de lo mejor que he visto.
Maru enseguida tomo las riendas y nos propuso un recorrido por las islas, que a todas nos gustó mucho.

Las Fotos

Continuará.....

sábado, agosto 11, 2007

Visita de las amigas a Bangkok. Parte 2

Continúo con el relato empezado antes:

Para hacerles las salidas variadas y sabiendo lo que gozan comprando estas amigotas, me las lleve al gran centro comercial Paragon.
Es inmenso y presumen los tais que es uno de los mas grandes aqui en Asia.
Apenas tendra un par de anos de abierto. Ademas de mostrarte toda clase de marcas extranjeras y joyas como poco se ven en aparadores por la inseguridad en el mundo, su diseno, arquitectura y toques de elegancia, lo hacen ver muy interesante y bonito.
Aqui mis amigotas apenas entrar se metieron a una tienda de x marca que no recuerdo y ya no las podia sacar. Finalmente lo logre y pudieron ver un poco mas de este lugar.
Terminamos todas en la tienda ancla, en donde por tener la facilidad y la comodidad de este tipo de tiendas como en Mexico seria Liverpool, se dieron vuelo.
Juan, Marcel y Jenny se lanzaron tambien a aprovechar algunas buenas ofertas y ya todos muy cansados y con caras de What?, nos fuimos a cenar.
Escogimos un restaurante alli mismo, en el que en el pasado habiamos cenado muy bien, solo que en esta ocasion, no resulto tan bueno, aunque si el lugar. Tocaba un trio de clasico que la verdad lo hacia fatal, destrozaron varias piezas conocidas. De todas formas llenamos los estomagos y platicamos.

En un abrir y cerrar de ojos, ya nos encontramos en Sabado 7, asi que lo mas temprano que conseguimos salir por el cansancio y los horarios todavia tergiversados, nos dirigimos a China Town.
Volvemos a tomar nuestro amado (por Juan y yo) taxi de agua para llegar. Comenzamos a caminar por sus muy tipicas e interesantes calles bien chinas. Desde luego, en este lugar la mayoria de los duenos de tiendas y restaurantes son chinos o de ascendencia china.
Aqui les cuento que si los tais admiran alguna raza fuera de la suya propia y han adoptado costumbres de otra cultura, es de los chinos. Tienen una admiracion por la piel blanca (estilo china), que a mi me horroriza. Tambien por todo lo chino (esto no me horroriza). Estos inmigrantes siempre hacen dinero en este pais y generalmente son los duenos de muchos de los negocios mas importantes. Don Dinero, siempre es admirado, no es asi?.
Cuando compro cremas para el cuerpo y la cara, tengo que tener mucho cuidado de que no diga (cuando puedo leer por no estar en tai), "Whitening", pues todo te blanquea. Yo que estoy orgullosa de mi moreno natural, que ademas se ha puesto mas oscuro como me gusta y mi trabajo me cuesta mantenerlo parejo, no dejo de sorprenderme.
Aqui entre los tais me he encontrado con otro pueblo al que no le gusta el moreno como a mis paisanos aunque parece que estos ya lo van superando.
Salen con sus paraguas no solo por la lluvia sino para evitar que el sol los queme y se embarran cosas que los hacen ver color fantasma para no perder su tan preciado blanquito amarillento. En este barrio compramos (y aqui me incluyo) tonteria y media.
Paramos a comer en un rico restaurante chino despues de una buena caminada, fotos y compras, que nos abrieron el apetito.

Despues de comer todavia sacamos algo de energias de las cervezas tais que bebimos de nombre Singha y Chang (chang en tai quiere decir elefante), para ir a que conocieran el famoso Buda de oro macizo.
Este templo que alberga este increible Buda, se llama Wat Traimit y se encuentra en el mismo barrio de China Town. Mide 3m. de altura y pesa 51 toneladas de oro macizo. Tiene un brillo que te quita el aliento.De nuevo mas fotos del lugar y de todos nosotros.
Al lado en otro templo alli mismo, tuvimos la suerte de presenciar una ceremonia de iniciacion de monjes budistas con puros ninos.
Muy interesante incluso para mi, pues no habia visto una. Nos sentamos en el suelo y observamos por un buen rato esta interesante y colorida (para nosotros mexicanos) ceremonia. Todo esto con sus tipicas velas, flores de loto e inciensos que se le ofrecen a Buda siempre.
Los ninos todos recien rapados con solo sus tunicas de color mostaza y con la tipica cara de susto que estas pobres criaturas ponen cuando son introducidas a sus diferentes religiones. Estas desde luego siempre elegidas por sus amorosos padres.
Finalizamos el dia en la alberca y con algunos tequilas y rones que las amigas nos hicieron el favor de traer. Eso si, antes quitamos el agua acumulada en nuestra terraza con la cooperacion, las fotos y risas de algunas de ellas.
En China Town observamos la comida de la calle, las hierbas, los tes, y la variedad de cosas que ni yo que ya llevo un rato aqui, reconozco.
Que riqueza de todo tipo la de estos chinos. No por otra cosa mucho de lo que se presume de la comida en Europa, Marco Polo y otros intrepidos viajeros desde el tiempo de el gran filosofo Herodoto, llevaron alli.
Ejemplo simple, la pasta, la pimienta, y casi todas las especias que los pueblos que se dicen civilizados occidentales, usan en sus cocinas.
Todavia por la noche nos fuimos a un espectaculo de Kathoeys (trasvestis) mediocron. Aqui lo interesante es ver que en este pais donde las diferencias y gustos sexuales se aceptan, estos trasvestis tienen su lugar reconocido en la sociedad.

Antes de continuar hago un parentesis para contarles que un dia que Adriana y yo nos despertamos temprano, la anime a vestirse y salir rumbo al mercado que mencione que esta por mi casa.
Eran como la 6:30 a.m y es hora en que los monjes budistas en todo Tailandia salen a recolectar su comida del dia.
Se supone que solo comen lo que la gente les regala y normalmente hacen maximo dos comidas al dia para poder meditar y no tener sus estomagos muy llenos.
Esto es un espectaculo interesante porque aunque yo no soy devota de ninguna de estas cosas, no dejo de querer encontrar mas espiritualidad en esta religion (que mas bien es filosofia) en Tailandia, que en las que conozco demasiado. A esta hora, siempre van descalzos y como siempre con sus tunicas. Llevan con ellos unas tipicas vasijas de cobre (desde luego que se pueden distinguir categorias de estas si se es un poco observador), en donde la gente les va depositando alimentos, dinero, flores, etc. Le dije a Adriana que no tomara fotos y me arrepenti, pues creo que hubiera sido interesante. Lo que sucede es que como yo vivo aqui y ya he salido a presenciar esto, la gente del mercado me conoce. No quiero que me tomen por una "farang'' (extranjera en tai), del tipo irrespetuoso que todo quieren fotografiar a huevo.
Creo que ademas de este espectaculo, Adriana disfruto mucho viendo a las personas del mercado preparando alimentos y las tipicas crepas que se venden por todos lados aqui.

Las Fotos

Continuará.....

jueves, agosto 09, 2007

Visita de las amigas a Bangkok. Parte 1

Este relato lo dedico a Adriana, Sofia, Maru y Xochitl, que viajaron desde México hasta estas lejanas tierras para compartir con los polémicos e intensos Ventosa. Es la primera vez que todas menos Sofía viajaron a Asia y ninguna incluyendo a Sofía conocían Tailandia. Una a una se fueron sumando al viaje que Adriana y yo planeamos por mucho tiempo.
Por fin llega el día tan esperado y planeado por todas y Juan. Estamos ansiosos de recibir a las cuatro amigas que llegan de México.

El recibimiento en el aeropuerto fue de muchos nervios y emociones y por fin nos encontramos juntos para disfrutar 14 días.
Del aeropuerto pasamos unas horas aquí en nuestro departamento comentando, comiendo algunas frutas exóticas que compramos especialmente para que probaran esas delicias. Después, como tuvimos que ir a que se registraran todas (menos Adriana, que se quedo en nuestro departamento) en un hotel que les escogimos cercano a la casa, aprovechamos las cinco para darnos un masaje típico tai. Yo todavía no había experimentado esto que resulto algo doloroso, diferente a otros masajes, pero finalmente placentero.
Leí que este típico masaje tai algo violento en el que te estiran todas las extremidades del cuerpo, tiene el propósito de que si la energía esta bloqueada en algún punto, se desbloquee y vuelva a fluir bien para que la salud se mantenga o vuelva.


Mas tarde y un poco recuperadas decidimos aprovechar y llevarlas a conocer la zona de Khao San, cerca de donde vivimos y típica por la cantidad de gente y cosas que se ven. Es una zona turística sui generis.
Para esto, tomamos el taxi bote en el muelle cercano a donde vivimos. Pasamos por el mercado en el que hago yo mis compras y pudieron comenzar a ver un poco de los alimentos y cosas que se venden aquí.
Llegamos a la calle de nombre Khao San y después de algunas primeras compras, nos sentamos a degustar lo que seria su primera comida tailandesa.
A unas les fue mas sencillo que a otras, pero todas lo disfrutaron. Para acompañar la comida tomamos típicas bebidas frappé con diferentes frutas, que por cierto a todas gustaron mucho.



El segundo día, al despertarnos descubrimos que Adriana ya se encontraba en la alberca. Disfrutaba de una remojada, un café que Marcel le bajo al descubrirla allí y una platica con el.
Yo enseguida me sume al cotorreo y a la nadada, para más tarde cuando todas estuvieran despiertas, decidir que haríamos.
Como teníamos previsto y en vista de que no se levantaron tan tarde, salimos rumbo al Grand Palace; una de las bellezas que no se pueden dejar de admirar aquí en Bangkok.
Aquí tengo que platicar que Maru se nos descompuso del estomago. Se lo achacó a la comida tai, pero yo lo dudo. Habíamos comido tai pero muy light, además de que yo veo más factible coger infecciones y cosas en las comidas de aviones que en esta cultura.
Con esto les comparto que nosotros en todo este tiempo, no hemos cogido ninguna infección y compro la fruta pelada, tomamos jugos de la calle, etc, etc, cosa que en mi país (México) nunca hice.
Antes de tomar la decisión de hacer esto, leímos mucho al respecto y cosas escritas por estériles europeos y extranjeros en general.


Continuando con el relato cultural, aquí mismo entramos al templo Wat Phra Kaen donde pudieron admirar el buda esmeralda (por cierto, no es de esmeralda, sino de jade). Mide 66 cm. de altura. Es precioso y le cambian su ropa según la temporada, la ropa esta elaborada con hilos de oro y seda. De este Buda no hay fotos, no se puede fotografiar. La pobre de Maru no la paso muy bien, pero otra vez la prisa por el poco tiempo que estarían nos obligó a ir enseguida. Aguantó como los machos, lo que sea de cada quien.
Después de unas bebidas y un lunch, caminamos unas cuadras para entrar al templo más grande aquí en Bangkok, el Wat Pho. Este tiene un gigantesco Buda reclinado que mide 46m. de base y 15m de altura y representa el acceso al nirvana y al otro mundo. Los pies son de madreperla, es impresionante y se aprecia en alguna foto que incluyo aquí.
En este templo también Sofía y Juan (pues creo que las demás no), admiraron la colección mas numerosa de Budas que existe en Tailandia, 394 imágenes.

Ya saturadas de información, imágenes interesantes y que dejan con la boca abierta, nos dirigimos a las primeras compras masivas.
Todas las amigas querían computadoras, cámaras y alguno que otro aparatito electrónico.
Los electrónicos hasta donde nosotros hemos investigado y comprobado aquí en Bangkok se compran bien y a buenos precios.
Con el asesoramiento de Juan y Marcel, además de que ya habíamos hecho investigación previa de locales y precios para que no desperdiciaran demasiado tiempo en esto, hicieron algunas de estas compras. Aquí verán algunas fotos del montón de paquetes que lográbamos juntar en solo unas horas. Estas compras de electrónicos fueron un ejemplo típico.
Todas disfrutaron, pensaron, consultaron a los expertos hombres que nos acompañaban y tomaron sus decisiones, al juicio de los expertos, buenas.
Terminamos cenando en un restaurante solo al lado del impresionante centro comercial de electrónicos (Pantip Plaza), pues ya el hambre no nos daba para ir a algo mas interesante. Además de que en esta cadena de restaurantes tai de nombre S&P, hay opciones de comida no tai.

A mis queridas amigas les costo un poco esta comida y no quisieron ser muy audaces. Creo que deberían serlo la próxima vez.
Será que nosotros, aunque también nos cansamos de la comida tai, hemos disfrutado mucho aventurándonos, aunque en algunas de las veces no nos ha gustado alguna cosa. Es una comida muy variada, claro, repleta de combinaciones bastante arriesgadas.
De todas formas nuestra filosofía de vida que algunos de ustedes ya me han oído decir y que es parte de un poema de Machado, es lo que tratamos y trataremos de aplicar siempre en la vida y que dice así........"Donde hay vino, bebemos vino, y donde no hay vino, agua fresca".

Las Fotos

Continuará……