miércoles, marzo 09, 2011
Monje por un mes en Tailandia
Una pareja, con la cabeza casi rapada.
Monje por un mes ofrece a hombres y mujeres la oportunidad de experimentar la vida de un monje budista en un templo de Tailandia, aprender a meditar y recibir clases sobre los principios del dhamma. Tanto iniciados en el budismo como novatos pueden participar en esta iniciativa que, desde 2008, atrae a curiosos de todo el mundo dos, tres o cuatro semanas.
El programa puede combinarse con una estancia en un pueblo tribal de los Lahu o de los Palaung, dos de las tribus que todavía sobreviven en la zona. Los clientes, nunca más de dos o tres al mismo tiempo, conviven con las tribus compartiendo sus comidas y durmiendo en sencillas cabañas de bambú, ayudándoles en sus quehaceres diarios mientras disfrutan del idílico paisaje de cataratas, montañas y naturaleza en estado salvaje del valle de Fang. Para quien, tras desvelar los secretos de la meditación y convivir con una familia local, quiera poner en práctica lo aprendido, el programa incluye la posibilidad de ejercer el voluntariado enseñando en alguna de las pequeñas y necesitadas escuelas locales.
El comedor de 'Monje por un mes'.
La duración y las materias enseñadas dependen del candidato, pero incluso conversar en inglés con los alumnos y contarles cosas del mundo que desconocen es de gran valor para estos niños procedentes de las minorías étnicas que pueblan el norte de Tailandia. La estancia en el templo es gratuita, los participantes hacen donaciones y se pagan sus comidas, con un coste de unos 3 euros diarios aproximadamente.
¿Cuáles son las ventajas para el viajero que se atreva con semejante oferta? Además del interés meramente cultural que pueda tener profundizar en los principios y enseñanzas budistas para el foráneo occidental, la práctica diaria de la meditación y la austeridad de las condiciones suelen conducir a una mayor claridad mental y paz espiritual, según los testimonios que llenan su página web. Para quien huya del turismo tradicional la autenticidad de la experiencia, ya sea como monje o conviviendo con tribus locales, está garantizada.
¿Las dificultades? La austeridad de las condiciones –un templo no es un hotel 5 estrellas– y la dureza física de quien siga los 8 preceptos budistas necesarios para ser ordenado novicio –tan sólo dos comidas diarias antes de las 12 del mediodía, abstención de sexo y alcohol y madrugones, entre otros- hacen de esta experiencia un plato no apto para espíritus acomodados. Según el testimonio de Chris Nuttal, de Manchester, «soy una persona diferente a quien era hace un mes. Me conozco mejor a mí mismo y las experiencias que he tenido me han dejado una huella que nunca olvidaré».
Más información en http://www.facebook.com/FangValley.
Tomado con permiso del Blog ocholeguas.com, "Asia en la Maleta" por Carmen Gómez Menor
http://www.ocholeguas.com/2011/03/02/asiaenlamaleta/1299061731.html
Gracias Carmen por la colaboración.
Sanuk
martes, agosto 24, 2010
Algo más sobre meditación Vipassana
Como ya expliqué en otra ocasión, se ha ido formando según nuestra propia vida y no sé cuantas vueltas dará mientras siga habiendo entusiasmo.
Hoy voy a platicar un poco más sobre el tema de la meditación, porque es uno de los temas que ha llamado más la atención y con el que más gente se ha atrevido a dejar mensajes y a hacernos preguntas.
Hoy en día veo el despertar de mas y mas gente junto con el interés por descubrir que hay detrás de toda ese montón de gente que medita en todo el mundo.
Mi interés creció (porque ya había interés desde antes), cuando me vi viviendo en Bangkok y sentí la necesidad de buscar algo mas dentro de mi inconsciente e indagar en el interior de mi mente.
Al ver mucha paz en los rostros de Budistas en Tailandia, decidí que debía tomar un curso. Entonces me inscribí (como platiqué mis experiencias en este blog) a un retiro de Budismo Vipassana de 10 días de meditación en las escuelas que fundó el maestro Goenka.
Me fui esos 10 días a un lugar de provincia en Tailandia y la historia completa se encuentra en este blog en Septiembre 2007.
A ver si aclaro algunas de las preguntas que me han hecho últimamente......
Yo solo voy a hablar de lo que conozco y mis propias experiencias, porque no soy ninguna profesional en esto, ni estoy tratando de convencer a nadie de nada.
Primeramente en lo que yo me he involucrado a partir de esa mi primera experiencia, es en la meditación Vipassana (la que supuestamente dejo el Buda Siddartha Gautama). Efectivamente no hay nada escrito por este, pero sus enseñanzas ha ido pasando entre los diferentes maestros que se han iluminado al igual que el y por lo tanto también son Budas.
La Palabra Buda primeramente se aplico a Siddartha Gautama, después en el marco religioso Indio en donde se desarrolla el Budismo, este despertar indica un estado de tranquilidad mental. Esto sucede tras trascender el deseo, la aversión y la confusión.
Efectivamente el Budismo es solo una filosofía, pero desgraciadamente en muchos países Asiáticos se volvió una religión. Yo no soy partidaria de unirme a religiones, porque se pierde la esencia y la espiritualidad, porque detrás de estas organizaciones, desgraciadamente casi siempre hay un deseo de poder y dinero. Todo esto es contradictorio con las verdaderas enseñanzas de los grandes maestros en los que muchos religiosos basan sus teorías y conceptos para atraer gente a estas sectas u organizaciones.
Así que lo que yo he practicado desde hace casi cuatro años, no tiene nada que ver con ninguna religión.
Después de experimentar en Tailandia en mi retiro de 10 días, quedan las ganas de volver a sentirlo y avanzar en estas enseñanzas. Por eso al principio que regresamos a México no me metí a nada para poder observar, valorar y encontrar algo acorde con lo que yo deseaba.
Hay muchos centros Budistas en México actualmente y no criticaré ninguno, porque creo que actúan con menos intereses creados que la religión Católica.
La meditación Vipassana es como un psicoanálisis, porque conforme se avanza, te va enfrentando a tus miedos, demonios internos y reconociendo quien eres en realidad.
Porque todos nos inventamos lo que quisiéramos ser, junto con lo que las personas que nos educaron y nos rodean en la sociedad quieren que seamos. De este modo, comenzamos a formar nuestra propia fantasía distorsionando por completo la realidad. Con esta fantasía, no reconocemos nuestros aciertos y errores y mucho menos podemos cambiar aquello que no nos hace felices.
Estamos viviendo un mundo totalmente materialista y esto nos aparta día a día de tantas cosas maravillosas, porque al estar tan concentrados en nuestros problemas y logros (casi siempre basados en dinero o exaltación del ego), ponemos poca o nada de atención a lo que sucede a nuestro alrededor.
Cuando avanzas en la meditación, empiezas a tomar más consciencia de todo y aunque al principio puede que te comiences a cuestionar mucho sobre la nueva consciencia que vas tomando, con el tiempo la aceptas para poder conocerte mejor.
En un principio solo se medita en Shamatha (conseguir calma), pero después se van aprendiendo otras meditaciones que buscan en el inconsciente y la mente, las causas del porque de nuestro sentir y actuar.
No solo se reconocen los defectos o aquellas cosas que nos inquietan y nos hacen sentir culpa, sino también nuestras cualidades y las de las personas que nos rodean.
Pero a diferencia del psicoanálisis en el que se interactúa con un especialista que bajo diferentes métodos tratará de que reconozcamos nuestro yo, aquí no hay otro que tú mismo. Porque el maestro solo te guía y enseña el modo de ver las cosas y no hay necesidad de compartir tus sentimientos o lo que encuentras en esta búsqueda. De esta manera no estás obligada a enfrentar nada con nadie si tú no lo deseas.
Yo no soy una estudiante muy avanzada y dado que mi carácter es pasional, me cuesta más trabajo que a otras personas, pero lo sigo intentando.
Sobre todo cuando veo resultados increíbles a mi alrededor y escucho cosas como que, cuando se logran meditaciones bien profundas, no hay nada más satisfactorio.
Incluso, escuché en Tailandia algún comentario como: "Ninguna droga logra el bienestar que sientes cuando aprendes a meditar y logras dominar tu mente.
Desde hace unos ocho meses, medito con un amigo y maestro de Budismo de Casa Tíbet. Comenzamos solo él y yo, pero amigos y amigas de ambos se han ido sumando a este grupo, hoy de 14 personas.
El es un maestro muy preparado y con un deseo inmenso de regalar lo que él ha aprendido durante muchos años. El mismo es un ejemplo de los cambios que se pueden lograr en tu persona a través de los años, el estudio y la dedicación.
Creo que por ahora esto será todo y veremos que voy logrando para volver a compartir con ustedes en este blog.
Sanuk.
miércoles, abril 08, 2009
EL MEDITADOR DE LA CIA 3a. y última Parte
La mañana del octavo día conseguí elevar el mío. Las piernas me dolían mucho, estaba a punto de volver a rendirme, pero de repente mi sufrimiento se apaciguó, el dolor dejó de darme miedo, empezó a disolverse y desapareció. Lo había logrado. Mi mente ya no era un mono que saltaba de rama en rama. Fue un placer enorme. Después, oí las palabras de John:
Las horas que siguieron no fueron tan excepcionales, pero el tiempo pasaba sin que esperase su final con impaciencia. Meditar ya no era una prueba de resistencia contra reloj, como estar bajo el agua hasta que se siente que los pulmones estallan. Meditar se había convertido en lo que debía ser: un ejercicio de concentración. Tuve la impresión de
Usé la pausa del mediodía par ir a meditar sobre la cascada. Después del anapanaa, entré en la piel, me perdí en una célula y se me abrió el vacío. Vinieron a mi encuentro imágenes doradas de rostros conocidos: mi madre, mi padre.....Después llegaron rostros desconocidos; después, bellísimos colores. ¡Lo había logrado!
De nuevo tuve fortísimos calambres y no pocas dificultades, pero ya sabía que eran pasajeros y que era capaz de regresar a aquella puerta y de atravesarla. Había entendido especialmente la grandeza de John y de su método: alcanzar la idea de no permanencia, alcanzar la conciencia de aniiccia, usando el dolor que provoca la inmovilidad. Una vez aceptado que aquel dolor era tan pasajero como todo el resto, el gran paso estaba dado.
Aquella experiencia me reafirmó en mi hipótesis: la fe exclusiva en la ciencia nos había restado a los occidentales un interesante bagaje de conocimiento. Al enfilar la autopista del saber científico, habíamos olvidado el resto de los senderos que, en otro tiempo, también nosotros conocimos. Tenía la prueba: el dolor no es solo un fenómeno físico controlable mediante una pastilla. Se puede llegar al mismo resultado adiestrando la mente.
¿Era esa la respuesta a la pregunta de Leopold? ¿Era posible que haber aprendido a usar la mente fuese algo que guardar en la maleta y llevar conmigo, de modo que al volver a Europa tuviese algo más que explicar que un puñado de viejas historias de marinos?
La ultima hora de meditación se dedicó a la práctica de la
Después se recitó una larga lista de personas, a las que dedicamos nuestro agradecimiento y parte de los
Fuimos al fin liberados de los votos y del compromiso de guardar el Noble Silencio. Durante la noche se celebraría una cena ---- no vegetariana y regada con buen vino ---- para celebrar el final de nuestro retiro y para que los participantes pudiésemos hablar y conocernos. ¡No era lo que yo deseaba! Cogí mi mochila y me fui de allí.
La casa de Dan Reid estaba a media hora de automóvil de Pongyang; llegué a la caída del sol. Era una casa magnifica: construida completamente en madera según en el viejo estilo tailandés, estaba junto a la orilla de un río y disponía de una enorme terraza sobre el agua. Dan, que estudió chino en Berkeley, vivió quince años en Taiwán y aprendió Tai Ji chuan y Kung Fu, conoce y practica diversas religiones, del taoísmo al lamaísmo. Dan también es alguien que busca. Esta convencido de que en el pasado chino y tibetano existió una sabiduría hoy perdida, y utiliza su gran conocimiento de la lengua como llave para abrir esa caja fuerte olvidada. Ha escrito libros sobre métodos taoístas para mantenerse sanos, longevos y sexualmente activos. Yuki, su esposa, se ocupa de ciencias ocultas chinas y es, al igual que Dan, una gran experta en meditación.
Cenamos a base de tres distintos tipos de arroz y de minúsculos calamares. Eran los primeros
Hablamos de gemas y piedras que, llevadas encima, sirven para atraer energía y alejar los peligros. Yuki dijo que creía en la desmaterialización de ciertos objetos. Explicó que, cuando era niña, una mujer le dobló los huesos de la mano para que entraran por la fuerza dos brazaletes de oro que quedaron en su brazo. Un día, al despertar, comprobó que uno de aquellos brazaletes había desaparecido. Era imposible que lo hubiese perdido. Lo buscaron por todas partes, pero no lograron encontrarlo. La única explicación posible fue que se había desmaterializado. Se había convertido en energía. Yuki dijo que las viejas historias chinas están plagadas de sucesos de ese tipo.
Dan estaba escribiendo un libro de cocina china, y nos habló de una tarde que pasó en un nuevo restaurante de Cantón, muy especial. Las mesas estaban dispuestas en tres niveles alrededor de una enorme jaula de hierro, en cuyo interior se exhibían varios animales cuyo destino era servir de alimento: perros, serpientes, monos, osos y otras
---- En la próxima vida ---- dije yo ----, en aquel restaurante los monos serán cocineros y los cocineros, simios.
---- Fíjate, fíjate ---- rebatió dan ----. Sigues siendo occidental y cristiano. Tienes la necesidad de creer que hay justicia en alguna parte. Para un budista, en cambio, no es así. ---- Tuve que admitir que los diez días de meditación no me habían quitado el deseo de ajustar cuentas con los
Dormí en la terraza a pierna suelta. Me desperté a las cinco sin necesidad de gong, fui a poner tres varitas de incienso en la sala de los Budas y medité frente al río durante más de una hora.
Me sentía muy bien, fuerte y purificado. Aquellos diez días de silencio, abstinencia y esfuerzos me habían renovado profundamente. Era el 23 de enero y, según el calendario chino, aún faltaban dos semanas para que acabase 1993 y, con él, mi año sin tomar aviones Pero sentí un gran deseo de reafirmarme como florentino, de volver a tener mi destino en las manos y de desafiar aquella prohibición con la que llevaba conviviendo trece meses.
Durante el desayuno anuncié que volvería a Bangkok en avión.
---- Tienes razón ---- dijo Yuki ----. Hoy es un día extremadamente propicio para ti. ---- Al levantarse, Yuki fue a meditar en la sala de los Budas y vio mis varitas de incienso. Leyó mi futuro en el modo en que cayeron las cenizas ----. No hay ningún problema. De verdad: ningún problema ---- siguió diciendo. Y me causó un gran placer. ¿Significaba eso que creía en los mensajes de la ceniza? ¡Y porqué no!
Era domingo y, sin haber hecho reserva, no fue fácil encontrar plaza en los vuelos Chiang Mai- Bangkok. Esperé horas y horas en el aeropuerto. Después me llamaron para el vuelo TG 119. ¿Un buen numero? me pregunté, como si lo hiciese siguiendo una vieja costumbre.
Todo se desarrolló con absoluta normalidad: la musiquilla, los cinturones de seguridad, el despegue, el anonimato de los pasajeros..... Cerré los ojos, me concentré en el punto en el que mi respiración toca la piel y seguí conociendo la niiccia hasta que noté como las ruedas pisaban la pista del aeropuerto de Bangkok.
Recordé algo que dijo el general en uno de los Discursos del atardecer: si uno muere meditando y la mente esta quieta en el ultimo instante, la reencarnación tendrá lugar en un lugar de gran paz y tranquilidad.
Esa ocasión me la perdí.
Sanuk
sábado, abril 04, 2009
EL MEDITADOR DE LA CIA 2a. Parte
¡Extraña historia, la suya! Había nacido en Pensilvania en 1930, hijo de una humilde familia de mineros. Empezó a trabajar como mecánico y después como fotógrafo. Mientras cumplía el servicio militar, fue destinado a Japón: el proceso contra los criminales de guerra en Tokio tocaba a su fin, y John fue enviado para fotografiar a los imputados mientras les eran leídas sus sentencias de muerte. Una vez licenciado, regresó a los Estados Unidos, estudió en la universidad y logró ingresar en la CIA. Allí fue adiestrado en una tarea muy particular: abrir y cerrar todo tipo de cerraduras sin que nadie lo advirtiese. Las de una casa, de una oficina, de una embajada o incluso de una caja fuerte. Sus misiones consistían en llegar a una ciudad, estudiar durante semanas un edificio para poder entrar en él, fotocopiar documentos y regresar a casa. En 1950 fue enviado a Trieste y, después, a Roma. Llegó a Tailandia en 1954, para adiestrar a la policía fronteriza. Allí quedo impresionado por el budismo y empezó a meditar. Pasaron algunos años; en la CIA creyeron que su agente se había vuelto loco, de modo que le concedieron una pensión de invalidez por
En el tercer Discurso del atardecer sobre el Dharma,
Y así, pasados tres días de anapanaa, de concentración en el punto inmediatamente bajo la nariz donde la respiración toca la piel para tomar conciencia de las sensaciones de contacto, de calor y de movimiento del aire, pasamos a la autentica meditación: la vippasanaa o meditación interna. Ahora se trataba de dirigir aquella
Teníamos que empezar fijando toda la mente en aquel punto bajo la nariz, para después moverla hacia arriba, hacia el centro de la cabeza ---- entendí porque muchas estatuas de Buda tienen una llama en ese punto ----; y entonces, desde el punto más alto del cuerpo, muy lentamente y sin perder el control, debíamos trasladar la mente a la piel y debajo de ella, al cráneo y al interior del cerebro, a los ojos y a la nariz, y descender despacio hacia el interior del pecho (a los pulmones, el corazón, las venas, los huesos, el estomago) y aun más abajo, hacia las piernas y los dedos de los pies. Y no debíamos pensar en ninguna otra cosa, sino que nuestra mente debía ser como una linterna apuntando en la oscuridad de una caverna, debía tomar conciencia de cada sensación y darse cuenta de como todas ellas son transitorias; de como el dolor, el placer, la caricia del viento o un sonido, son siempre transitorios.
Alternándose en la tarima con el general, John empezaba sus horas de meditación con una plegaria que esperaba con placer:
de la ignorancia, de los deseos, de las aversiones.
Que todos los seres puedan liberarse
del sufrimiento, del dolor, de los conflictos.
Que todos los seres puedan llenarse de infinita
gentileza amorosa y ecuanimidad.
Que todos los seres puedan alcanzar
la total iluminación>.
Y yo esperaba su amén aun con mayor placer, porque con él llegaba el final de la tortura. No hacía ningún progreso. Con grandes esfuerzos y dolores, conseguía estar más quieto que al principio, pero no estaba allí para eso. Mi objetivo era aprender a meditar, pero mis logros equivalían a cero. Me sucedía exactamente lo que un famoso monje muy versado en la meditación le dijera a John años atrás:
A medida que pasaban los días, John me resultaba cada vez más y más convincente. No había en el nada de falso o presuntuoso. Era un hombre simple que creía haber descubierto una gran verdad. Era un laico que hacía un ejercicio no necesariamente religioso, pero si espiritual.
Cada vez que entraba o salía de la terraza de meditación, se volvía al Buda para saludarle con las manos unidas a la altura del pecho: simplemente, un gesto de agradecimiento y de respeto por haberle indicado el camino del Dharma. No había en el la menor traza de esa religiosidad chabacana de tantos otros convertidos.
¿Se trataba acaso de la
U Ba Khin era birmano. Nacido en 1899, entró en la administración colonial inglesa e hizo carrera en ella. Cuando en 1948 la Unión Birmana alcanzó la independencia, fue nombrado director general del Ministerio de Economía, Devoto budista, mostró interés por la meditación desde su juventud, y decidió poner al alcance de los laicos esa práctica espiritual que los bonzos habían monopolizado durante siglos. O se hacía monje, o era imposible meditar.
U Ba Khin empezó impartiendo cursos a sus empleados en el ministerio; después, en 1952, fundó en Rangún el Centro Internacional de Meditación. Cuando murió en 1971, la meditación se había convertido en un ejercicio espiritual accesible a cualquiera, como había sido dos mil quinientos años atrás, en los tiempos de Buda. Su método consistía en concentrar todos los esfuerzos en un curso de apenas diez días, de manera que el laico pudiese volver a su vida normal con la capacidad de meditar por su cuenta.
Según una de las anécdotas que John explicaba para amenizar sus Discursos del atardecer, el primer discípulo de U Ba Khin fue un jefe de estación. Viajando como inspector ferroviario por una remota zona de Birmania, U Ba Khin fue en su búsqueda acompañado por el responsable de la única estación de la zona. Cuando llegaron, una monja les dijo que el maestro estaba muy ocupado y que no recibía a nadie.
---- ¿Que buscas? ------pregunto simplemente el monje.
---- El Nirvana ---- respondió U Ba Khin.
---- ¿Y como crees que lo alcanzarás?
---- Entendiendo la aniiccia.
---- Muy bien. Entonces, enseña a los demás ---- dijo el arahant. Y, tras cerrar la portezuela, volvió a su meditación.
U Ba Khin ordenó al jefe de estación que adoptase la posición del loto y le pidió que espirase concentrando su atención en el punto en el que la respiración toca la piel.
El haber puesto la meditación al alcance de todos dio nueva vida a su práctica y facilitó su difusión en Occidente. John fue uno de los primeros discípulos de U Ba Khin, y el propio maestro le autorizó a enseñar en Europa.
---- Entonces, maestro, tú que conoces Occidente, no te ofenderás ---- le dije aprovechando el único momento en el que, llamado a su bungaló para referirle mis progresos en la meditación, estuve autorizado a romper mi Noble Silencio ----, no te ofenderás si te digo que en todos estos días no he logrado meditar ni un sólo minuto; que, en lugar de concentrarme en mi nariz, mi mente ha hecho de todo: desde pintar mi casa de campo hasta un proyecto para ampliar mi biblioteca. En lugar de pensar en la respiración, he pensado en cosas que debo escribir y en lo absurdo que me resulta estar aquí; cuando tu dices que pensemos en la
John rió divertido.
---- No desesperes ---- dijo ----. Todo eso de lo que me hablas es pasajero. Terminará. Es posible que tu mente lleve siglos sin estar bajo control. ¿Y tú quieres domarla de buenas a primeras? ¿En pocos días? Espera. Insiste. Continúa conociendo la aniiccia.
La idea de que mi mente no se hubiese ejercitado
Desde siempre, lo que más me ha gustado del budismo es su tolerancia, la ausencia de pecado, la falta de ese peso sordo que nosotros los occidentales, en cambio, llevamos siempre detrás y que, en el fondo, constituye la cola de nuestra civilización: el sentimiento de culpa. No hay nada en los países budistas que sea terriblemente reprobable. Nadie te echa nada a la cara, nadie te sermonea o intenta darte una lección. Por eso, se trata de países agradables, en los que se sienten a gusto muchos jóvenes occidentales que viajan hasta ellos en busca de libertad.
El budismo te deja en paz: nunca te pide nada, y mucho menos que te conviertas al budismo. Una de las prohibiciones de los monjes budistas es la de enseñar su religión a quien no lo pida expresamente; otra ---- muy interesante ---- es la de no jactarse por sus progresos en la meditación. El budismo siempre te deja ser lo que tú quieras. Dice que no hay que matar, pero todos matan. ¿Y los asesinos? Es su problema. ¡Tendrán reencarnaciones malas! Ninguno intenta hacer justicia aquí y ahora. Al contrario: no nos corresponde a nosotros hacerla. Por eso, la caridad no es un deber moral. Al contrario: ayudar a los pobres les impide liberarse de su karma negativo; hacerse cargo de un leproso significa impedir su salvación a través del sufrimiento y privarle de un renacimiento positivo. ¿La casa del vecino arde? ¡Tendrá algo que ver con su vida anterior!
Más que una religión, el budismo es un modo de vivir; es una interpretación del mundo desde el punto de vista de una sociedad campesina que, al estar siempre muy cerca de la naturaleza, necesita explicarse su absoluta crueldad. En la naturaleza no hay justicia; en ella nunca se pasan cuentas. Entonces, ¿por que querer pasar cuentas entre los hombres, si estos también son parte de la naturaleza?
El budismo tampoco tiene aspiraciones de conquista, no es misionero ni va a la caza de almas. ¿Quieres ser budista? ¿Si? ¡Lograrlo es tu problema! Por eso, nunca se ha enseñado la meditación. Y no es casualidad que la difusión mundial que hoy vive el budismo ---- además de por el fenómeno tibetano ---- se deba principalmente a los convertidos occidentales que, al no haber perdido su instinto de cruzados, abren centros por doquier para difundir esta religión.
En el fondo, si se toma en serio y se lleva a sus últimas consecuencias, el budismo es la negación de la sociedad civil y, en consecuencia, del progreso. Si todo es transitorio, si no es posible huir de la ley de causa y efecto y la única salvación consiste en adquirir indiferencia por la vida, en meditar para escapar del terrible ciclo de nacimiento y muerte, entonces nada tiene importancia, todo es inútil, todo debería detenerse: una visión de gran pesimismo y de consecuencias nihilistas.
¿Que sociedad resultaría si sus miembros llevasen estas ideas a sus últimas consecuencias? Una sociedad auténticamente budista solo podría ser inmóvil e inactiva. Por supuesto, en la práctica no ha existido nunca una sociedad así, sino que todas han seguido existiendo gracias a una formula de extrema tolerancia: han dejado meditar a los monjes (por lo general, solo a los menos dotados, mientras que los más inteligentes se dedicaban a la doctrina) y han dejado que la gente
Sanuk
sábado, marzo 28, 2009
EL MEDITADOR DE LA CIA
De su libro que por cierto recomiendo mucho leer, "Un Adivino me dijo", viene este capitulo que me pareció que interesará a aquellas personas que como yo, seguimos buscando, leyendo y experimentando esto de la meditación.
Por el tamaño de lo escrito, hemos decidido publicarlo en tres partes. Aquí va la primera.
EL MEDITADOR DE LA CIA
Y así....., yo también fui capaz. Tan quieto como una piedra, sentado en el suelo con las piernas cruzadas y las manos a la altura del ombligo, una sobre otra, con las palmas vueltas hacia arriba; la espalda recta, los hombros relajados, los ojos cerrados......
Pensaba solo en la punta de mi nariz, buscando ese instante en el que la respiración, lenta y ligera, entra y sale hasta que toca un preciso punto de la piel. Así, una hora tras otra. Un día tras otro: sin pronunciar palabra, comiendo vegetariano ---- la última comida, antes del mediodía ----, traerme, intentando ser consciente de cada gesto, de cada pensamiento, de cada sensación.
La meditación: había pasado media vida en Asia y nunca me había interesado en practicarla. Oía hablar de gente que lo hacía, que acudía a cursos, pero me parecía algo que nada tenia que ver conmigo: cosas para desorientados, una respuesta evasiva a los problemas del mundo. Resulta increíble, pero así es. Había visitado decenas de templos en China, en Japón, en el Tíbet, en Corea, en Tailandia o en Indochina; había pasado días y días en monasterios budistas, pero nunca me había planteado el tema de la meditación. ¿Para que sirve? ¿Como se practica? ¿Cual es su sentido?
Había acumulado diversos Budas y convivido con ellos ---- uno birmano, de bronce, presidió silenciosamente mi biblioteca durante más de veinte años-----pero lo hice solo atraído por la belleza plástica de las estatuas. Nunca me había preguntado que hacían allí, sentados en la posición de loto, con aquella sonrisa magnánima, los ojos semicerrados, una mano sobre la rodilla y la otra tocando el suelo. De verdad que nunca me lo había preguntado, como alguien que no se haya preguntado nunca por el sentido de ese Cristo crucificado que tiene sobre su cama desde que nació.
Pero la vida es un continuo desaprovechar. ¡Con cuanta buena gente tropezamos sin darnos cuenta de ello, y cuantas cosas buenas nos pasan desapercibidas por el camino que hacemos cada día, de vuelta a casa! Pero siempre encontramos la ocasión precisa: por alguna especie de azar alguien te detiene y te hace prestar atención a esto o a aquello. El camino que me había llevado al retiro de Pongyang fue un autentico laberinto, pero al final, en parte atendiendo a los consejos de los adivinos ---- ¡Medita!, me dijeron muchos de ellos ---- y en parte siguiendo los guijarros blancos diseminados por Karma Chang Choub, decidí hacer caso a Leopold. Después de haberme hablado de su maestro en tantas ocasiones, Leopold me dijo en noviembre que John Coleman vendría a Tailandia para celebrar uno de sus famosos cursos y me recomendó inscribirme en el.
---- Debes entender la meditación ---- decía ----, de otro modo, ¿que has estado haciendo todos estos años en Asia?
La idea de aprender a meditar gracias a un americano ex agente de la CIA me pareció extraña, pero es bien cierto ---- como Leopold decía ---- que a veces se necesita a un mediador occidental para llegar a entender ciertas cosas de Oriente.
El retiro se hallaba en Pongyang, en el Norte de Tailandia. Se trataba de una serie de bungaloes de madera y techo de paja, esparcidos en el lado de un valle estrecho y verdísimo entre gigantescos arbustos de bambú, manchas de flores y poblados bosquecillos; en el otro lado del valle se alzaba la vieja jungla, con sus árboles de enormes y espumosas copas. El pabellón de meditación era una terraza de madera, escasamente alejada de una cascada de aguas espumosas. Después, el torrente formaba un pequeño lago rodeado de flores rojas y naranjas.
La jornada empezaba antes de la salida del sol con el sonar de un gong que, desde la terraza, retumbaba gentil pero severo por todo el valle, haciendo que muy pronto apareciese la treintena de linternas de los participantes que, como luciérnagas en la oscuridad, remontábamos la colina. Después, cada uno ocupaba un puesto sobre su cojín cuadrado y meditaba durante una hora encarado a una tarima baja situada junto a un pequeño altar con un Buda y algunas flores, sobre la que meditaba el
Necesite doce horas de tren y una de automóvil para llegar a Pongyang, pero estuve a punto de irme en el preciso instante en que llegué. Cuando lo hice, el resto de participantes ya estaba allí. Se trataba en su mayoría de mujeres de mediana edad: ninguna era hermosa, ninguna era amada, pero todas eran inteligentes y aun sentían curiosidad, de manera que ninguna aceptaba los mediocres roles que la sociedad les asignaba y, por ello, todas se hallaban en plena crisis vital. Eran el mismo tipo de mujeres que había encontrado en mis visitas a adivinos a lo largo del año. Las tailandesas eran las más ricas, mientras que las extranjeras se habían curtido en otras meditaciones ----algunas de ellas, como ocurre con todos los convertidos, eran fanáticas budistas ----. En cuanto a los hombres, no había ni uno solo interesante. Un suizo decía estar allí porque la salud era su
Además de eso, los
John y el general se conocieron en Bangkok a principios de los años cincuenta. Y fue precisamente este último ----entonces un joven capitán-----, quien introdujo a John ---- en aquel tiempo, un joven agente secreto norteamericano con la cobertura de businessman ---- en la senda de la meditación. Con los años, el capitán hizo carrera: fue aide de camp del rey y se había jubilado recientemente con la fama de haber sido uno de los jefes de policía más honestos que jamás haya tenido Tailandia. Devoto budista, había practicado la meditación durante más de cuarenta años, y ahora se tomaba como un autentico deber el enseñar a los demás.
Vencí mi arrogancia y decidí quedarme. Los primeros días fueron muy duros. La posición del loto me parecía muy cómoda apenas me sentaba, pero después de un cuarto de hora se hacía insoportable y, después de media hora, se convertía en una autentica tortura: mis rodillas parecían llenarse de alfileres, la espalda era un puro calambre y el deseo de moverme se hacía fortísimo. No conseguía
---- Piensa solo en ese punto, siente solo la sensación de tu respiración tocando la piel. Piensa solo en ese punto..... ---- decía muy despacio John, sentado en su tarima como un enorme Buda de cera ----. En el instante en que la respiración toca la superficie de la piel, los tejidos nerviosos responden con una sensación, con la experiencia del tacto.... Sé consciente de esa sensación.... Sé consciente de la respiración que entra, que sale.... y los fuegos de la avaricia, del odio, de la ignorancia, del deseo, de la aversión, se extinguirán, y la mente quedara en calma, serena, libre del miedo y de la angustia....
Yo tenia los pies debajo de las rodillas, los ojos cerrados, las manos quietas, pero cuando no se fijaba en el dolor de las piernas o en mis ganas de levantarme y gritar, mi cabeza iba en todas direcciones: huía sin que pudiese retenerla. No la dominaba: no era mía. Inútil. El dolor se hacía insoportable y, antes de que John anunciase el final de la hora (interrumpiendo el silencio con su amen particular:
Estuve a punto de irme en varias ocasiones. ¿Que sentido tenia permanecer con los ojos cerrados ante una naturaleza tan hermosa? ¿Que sentido tenia pensar en negarme todo pensamiento e imponerme artificialmente un dolor, si antes o después la vida entregaría a todos una dosis, incluyéndome a mi mismo?
Escuche los primeros sermones del atardecer irritado por su mensaje.
---- En la vida, todo es sufrimiento. Se nace provocando sufrimiento, se muere sufriendo. Se sufre por lo que se quiere, se sufre cuando se tiene por miedo a perderlo.... ----- decía John. Me fastidiaba oírle hablar de
Sin embargo, no faltaban los placeres. Uno era el silencio. En la ceremonia de apertura, nos comprometimos de manera bastante formal a respetar los Cinco Preceptos durante la duración del curso: no matar (y esto valía para todo ser vivo, incluidos los mosquitos, por lo que en Pongyang no se usaban insecticidas), no mentir, no tomar lo que no fuese dado, no tener relaciones sexuales (
Durante los paseos entre una y otra meditación nos cruzábamos con los otros participantes, pero no era necesario entablar conversación: bastaba con un mudo ademán de la cabeza. En la mesa no había necesidad de decir cualquier cosa para llenar vacío, a veces insoportable, con banalidades aun más vacías. Cada uno estaba siempre a solas consigo mismo.
El silencio fue un gran descubrimiento porque, sin las palabras de los demás, me di cuenta de que la grandiosa belleza de la naturaleza está en su silencio. Miraba las estrellas y notaba su silencio; la luna no hacía ningún ruido y el sol salía y se ocultaba sin ni siquiera un murmullo. Incluso el fragor de la cascada, los gritos de las aves o el soplar del viento entre las frondas de los árboles, me parecían parte de un extraordinario, animado, cósmico silencio del que gozaba y en el que hallaba la paz.
Me pareció que el del silencio era un derecho natural que nos han quitado. Pensé horrorizado en cuanta vida se nos va aplastada por la cacofonía que nos hemos inventado con la ilusión de que nos cause placer o nos haga compañía. Todos deberíamos reafirmar este derecho al silencio de vez en cuando, y concedernos una pausa: una pausa de varios días de silencio para escucharnos a nosotros mismos, para reflexionar y recuperar un poco de higiene.
Otro placer venía del esfuerzo. Con el paso de los días, el haberse comprometido a respetar las prohibiciones adquiría cada vez más valor, y el mantener ese compromiso nos daba la sensación de obtener una fuerza. John decía que aquel esfuerzo servía para
Aquella era la verdadera razón de que yo estuviese allí. Durante todo aquel año pasado entre adivinos, de alguna manera había terminado por encontrarme frente a la palabra
Pensaba en mí mismo. Desde hace años, corro algunos kilómetros cada mañana, hago gimnasia e intento ejercitar los músculos que me son más útiles. ¿Pero cuando me he ocupado de mi mente? ¿Cuando he hecho ejercicios para forzarla, para permitirle demostrar donde es capaz de llegar? La mente es uno de los instrumentos más sofisticados que tenemos a nuestra disposición, y ¡no la tratamos con el mismo cuidado que dedicamos a los músculos de las piernas! No la enseñamos a concentrarse, no la adiestramos en el desarrollo de ciertos poderes que algunos le han atribuido en el pasado.
Alexandra David Neel, la extraordinaria exploradora francesa del Himalaya durante la década de los treinta, hablo de lamas tibetanos capaces de desmaterializarse con la mente, y de otros capaces de comunicarse entre si a gran distancia. ¿Todo falso? Quizá no. Quizá hay algo en la mente humana que hemos perdido con el tiempo. La hipótesis de que en algún rincón del mundo todavía existan seres humanos capaces de usar la mente de ese modo, empujó a algunos europeos a recorrer Asia en su búsqueda. En 1924, un joven inglés llamado Paul Brunton recorrió la India en busca de yoguis, eremitas y faquires, intentando entender como pudieron alcanzar una
El primer paso de todas las distintas vías hacia aquella
Continuará....
Sanuk
domingo, marzo 08, 2009
Meditación en Coacoatzintla Xalapa con el Venerable Bhikku Nandisena.
Una de las amigas de mi prima de nombre Vicky (junto con otras personas) se encargan de la atención y manutención del lugar. Como suele ser en estos centros Budistas, las contribuciones son voluntarias, pero en esta ocasión se fijó una cuota muy moderada que me pareció buena idea, porque desgraciadamente aquí en México no falta la persona que va y luego no deja nada.
En la camioneta de Juan (el hombre que nos recoge), nos encaminamos por un camino de brecha varios kilómetros para finalmente llegar a este precioso lugar.Como en una meseta rodeada de montanas, se levantan unas cuantas construcciones sencillas que forman este monasterio. Sin importar la sencillez del lugar, el pequeño templo me pareció encantador. Con una escultura grande y bonita de Buda, piso de madera, inciensos y un ambiente silencioso, con el olor del campo, nace el deseo de meditar.Lo primero que hacemos después de dejar nuestras cosas en las habitaciones designadas es ir a conocer al Venerable Bhikku Nandisena.
El es un hombre alto, robusto, vestido con su tunica color morado y nos recibe con una de estas sonrisas que solo he visto entre los monjes y personas budistas.

El Venerable se desempeña como Abad del monasterio Dhamma Vihara en México. Es guía Espiritual del Centro Mexicano del Budhismo Theravada A.C., representante de México ante la conferencia Mundial de Buddhismo, editor y traductor de varios libros del Pali al Español. Uno de ellos es el libro "Raíces Pali en el Saddaniti".
Bhikku Nandisena inmediatamente me eclipsa con su personalidad y una mirada profunda y expresiva que le dan unos bonitos ojos azules.El es originario de Argentina y vivió muchos años en Burma, para encontrarse actualmente en Xalapa y compartir sus enseñanzas con aquellos que lo deseemos.Esa tarde tuvimos una plática muy ligera para conocernos, conocer el lugar y comprometernos a las reglas (no tan exageradas como a las que me sometí en Tailandia) que nos sometimos por solo cuatro días.
Como soy despistada, aun después de recorrer el lugar, ya que por la noche atenderíamos a la primera meditación en el templo, yo me perdí.
Los pisos son de madera y al parecer mis pisadas se escuchaban en el templo mientras involuntariamente yo me paseaba por el piso superior en donde se encuentran las habitaciones del Venerable. Eso sí, él, muy normal, decidió pararse de su meditación e ir a mi encuentro, cosa que me hizo sentir apenada al mismo tiempo que salvada.
La comida aunque vegetariana en su mayor parte (pues un día nos dieron pescado porque al Venerable se lo recomendó el medico), me pareció deliciosa.Vicky, Monica (mi prima) y Celia, decidían y cocinaban esta. A mí y a Víctor, nos tocaron actividades distintas. El barría y limpiaba áreas afuera de las instalaciones y yo me encargaba de poner, cambiar y mantener las flores de los floreros en el Templo y en el lugar donde comía el Venerable.

Este lugar, también tenía una interesante escultura de Buda con otras más, varios floreros y un ambiente igualmente agradable. Ahora que lo incomodo de todo esto, fue el terrible frío que pasamos, porque el viento se colaba por todos lados y por las mañanas el campo amanecía congelado. Nuevamente por mi despiste, la primera noche no me fije que mi ventana se quedo abierta y casi amanezco convertida en estatua de hielo. Esa primera mañana, alrededor de las 7 a.m. después de meditar y desayunar, tuve que tocar agua y nuevamente casi me convierto en muñeco de nieve.
Fue muy interesante atender al Venerable y compartir con él no solo sus enseñanzas, sino también las dos comidas que hacíamos al día.
Como en todas estas prácticas (que he relatado con más detalle en Agosto del 2007 en que tomé mi primer curso), tienes mucho tiempo de estar contigo misma y esto se convierte en una especie de psicoanálisis.Yo que soy algo inquieta y siempre quiero ver todo lo que me rodea, creo no haber dejado un solo lugar por los cerros y explanada sin explorar. Los bichos, las plantas, los hongos, los dos perros y el gato que vivían con nosotros, fueron objetos de mi atención y compañía. Víctor también gustaba de explorar estos cerros con su cámara fotográfica (el es fotógrafo), por lo que en alguna ocasión llegamos a toparnos en estos sitios.Reforcé mi meditación y aprendí a meditar caminando. Esto se me hizo muy interesante y enriquecedor, al mismo tiempo que te permite caminar en vez de estar tanto tiempo sentada.
Podíamos caminar por donde se nos antojara, así que más de una vez (aun con el frío), me descalcé para sentir la hierba en mis plantas de los pies.El sol como suele ser en la montaña, a medio día, pegaba fuertísimo y era un placer poder quitarte ropa, guantes, gorro y sentirlo en la piel.
Por las tardes las pláticas diarias con el Venerable eran muy interesantes y reforzó mucho lo poco que sé del Budismo en teoría.Nos hablo de los preceptos y aquí comparto algunas de estas cosas.......
Primeramente recordar que la razón del sufrimiento es la Ignorancia y sus raíces son: el apego, el enojo, la preocupación, etc. A esto se le llama la ignorancia manifiesta.Porque también existe la ignorancia latente, que es cuando la mente no es insana. Aun así, la ignorancia latente sigue teniendo un efecto negativo.Todo esto se prevé con recta visión, lo cual nos permitirá prevenir el sufrimiento, porque es la ignorancia la que nos evita ver la realidad.Esta recta visión nos conduce al primer paso del Noble Sendero que a su vez es la cuarta noble verdad del camino que lleva al fin del sufrimiento.
Este es el principio de la práctica y seria el principio de la enseñanza.El sufrimiento exterior se evita con ética la cual nos da equilibrio personal y psicológico, evitando el sentimiento de culpa, que es otro estado mental insano.
La Culpa siempre es un estado insano asociado con la raíz del enojo. En pali se dice Kukucha, que se traduce también como preocupación. Asociado con acciones incorrectas que uno realizó, o que simplemente tu consideras incorrectas. Puede estar también relacionado con cosas buenas que dejamos de realizar, estas suelen estar vinculadas con las tradiciones, educación o enseñanza que no precisamente son VERDADERAS, pero que nos hicieron creer que si lo son.
Los estados sanos serían estados en los que se tenga moral y vergüenza, cosa que se logra practicando la tolerancia que en esta época pareciera que cada día es menor. Sobre todo la tolerancia religiosa y racial.
Los seres humanos somos capaces de transformarnos a nosotros mismos y al mundo, entendiendo la cantidad de sufrimiento evitable en el.
El Buda dijo que este recto entendimiento es como la aurora que anuncia todo lo sano que puede existir dentro de uno.
Porque para tener una creencia correcta tiene que ser a través del Kama (acciones que cometemos), pues estas son nuestra única propiedad y son nuestra propia herencia de otras vidas. Antes de cometer cualquier acción hay un estado mental previo a estas que en pali se denomina: Chetana- la abolición.
Esto deja una potencialidad que se acumula y produce un efecto al que llamaríamos: Las experiencias de vida y que se dice que mientras existan estas potencialidades continuaremos en esta vida y a su vez continúan después de la muerte. Al morir, dejaremos nuestras propiedades como cosas y personas, pero las acciones continuarán.Las acciones de esta vida trascienden y por eso mismo, debemos abstenernos de las malas, entendiendo realmente el concepto de lo bueno y malo primeramente.
El Buda nos dice que: "Uno mismo es realmente el protector de si mismo. Entrenándose a si mismo, uno obtiene un protector difícil de obtener".Esto último es solo un trocito de todo lo que nos hablo el Venerable pero los invito a entrar en su página y escuchar de su viva voz todas sus enseñanzas. Aquí el link para acceder a ella:
http://www.dhammavihara.org/orientacion.htm
De nuevo, otra vez, experimenté algunos momentos de verdadero silencio. Cuando eso sucede es cuando se piensa que vale la pena seguir intentando.Cree uno subir una escalera que tiene un solo peldaño sin darte cuenta de que existen muchos otros mas..... Aplasta uno las nalgas y se inmoviliza en el piso con la esperanza de obtener un misterioso estado de iluminación, pero solo cuando tus ideas estancadas se tornan fluidas obtienes la primera explosión de consciencia que, por supuesto, crees que es para siempre, pero no es así si no se continua practicando.
Porque lo que no cambia se estanca. La adquisición de la fluidez se asemeja a una piedra que cae en el centro de un lago. De este choque surge una onda circular que da origen a una más grande. Círculos que continuaran multiplicándose hasta cubrir la superficie entera del agua. Así es la expansión de la consciencia, pero con una diferencia: el lago mental es infinito y es por eso que cuesta tanto controlar este estado y darle estos momentos de silencio que son tan necesarios para el descanso, pero que para mi no deben bloquear al mismo tiempo ese pensamiento que quiero que fluya pudiendo tener ratos de silencio. Porque al menos para mí, esta meta no la visualizo a corto plazo y quizás será inalcanzable. ¡Pero vale la pena seguir intentando!
La Segunda Conferencia de La Asociación de Universidades Buddhistas Theravada tendrá lugar en Sagaing (ver foto), Myanmar, entre el 4 y 8 de Marzo, 2009. En esta conferencia participarán estudiosos de veinte países. Nos complace anunciar que México estará representado por el Ven. Bhikkhu Nandisena quien presentará dos ponencias. La primera ponencia a ser presentada en el panel de Literatura Pali consistirá en una exploración de la obra "Raíces Pali en el Saddaniti" del Ven. U Silananda (leer ponencia-inglés). En la segunda ponencia el Ven. Bhikkhu Nandisena expondrá acerca de su labor de divulgación del Dhamma en los países hispanohablantes.
Sanuk
viernes, febrero 22, 2008
El museo Erawan en Bangkok
No es turísticamente anunciado pero un inglés que conocimos en un parque y que suele hacer recorridos por Bangkok y las afueras en bicicleta nos habló de este lugar.
Si no se tiene coche o alguien que lo tenga, se puede ir en sky train hasta la última estación de nombre On Nut. Este museo se encuentra entre la calle de Sukunwit y Toeparak.
Llegando a On Nut, al bajar del Sky Train si hay que tomar un taxi forzosamente porque no hay otra forma de ir para alguien que no se sabe manejar bien en autobuses.
Nosotros como fuimos en coche viajamos por el express way que es de paga y esta elevado. El espectáculo cuando a lo lejos se deja ver esta impresionante mole de concreto con tres enormes cabezas de elefante es increíble.El museo se llama The Erawan Museum. Fue construido por un millonario (a mi modo de ver muy excéntrico), de nombre Khun Lek Viriyapant, que decidió que hay que continuar con las tradiciones Tailandesas y diseminar el conocimiento de la cultura para que la gente joven y el público en general tengan buen conocimiento de esta.
Otro motivo que dice tener por propósito este museo, es el de que las imágenes de Buddha y objetos de arte tengan un lugar con un buen cuidado para ser mostrados a otros países del mundo.
El ultimo motivo, es el de crear arquitectónicamente algo que simbolice cosmográficamente este mundo sudasiático con la parte también del inframundo, como el monte Meru. Y el área donde se encuentran las imágenes de Budha, como el paraíso de Tawatimsa.
Cuando se baja uno del coche y se pone cerca de esta inmensa mole que mide de alto 43.60 metros y de ancho 29 metros, se siente uno como un enanito, es una grandeza que impresiona los sentidos. El peso del cuerpo del elefante es de 150 toneladas y el de las cabezas de 100. Son tres inmensas cabezas que jalan tu vista constantemente si te encuentras afuera.Todo el lugar esta poblado de plantas y agua como se acostumbra aquí, además de tener un altar abierto en el que puedes orar, tirar unos palitos de madera que sobresalen de unas cajas también de madera y que al caer formaran un numero que será el de tu fortuna. Entonces vas hacia un lugar en el que se encuentran estos papelitos con sus números y tomas el que corresponde al tuyo. Puedes prender tus velas que te incluyen con el precio y unos inciensos para que las cosas te salgan bien. Incluye también una bonita flor de loto que echas al agua, también con algún deseo.
Primeramente se entra hacia abajo a la base de esta construcción, donde se representa el inframundo junto con la estructura del museo Erawan. En este espacio se exponen cantidad de antigüedades, muebles antiguos y utensilios de origen Tai y Chino.
El hall que representaría el mundo humano, contiene antigüedades de ambos mundos, el Occidental y el Oriental.
El techo construido con vitrales occidentales, simula el mapa del mundo con el zodiaco. Al rededor de las escaleras, adornado con estuco hecho a mano originario de la provincia de Phetchamburi, sería lo que envuelve la elegante vivienda del Guan Yin (la deidad China mas amada, la que oye el llanto del mundo y que se cree rescatará a cualquiera que acuda a ella en momentos de crisis). Todo esto se sostiene sobre cuatro pilares en los que se aprecian sobre relieves en las que aparecen representadas historias religiosas que muestran escenas que utópicamente quieren demostrar que son los principios morales que hacen que haya paz.
Dentro del vientre del elefante, se encuentra el paraíso Tavatimsa (festival de las luces que se celebra en Burma, tres días alrededor de la luna llena). Aquí es la casa en la que se albergan las reliquias de Buda y sus imágenes de diferentes periodos.
Esto es realmente llamativo porque resalta el color azul decorando su techo y paredes con pinturas tempera, representando el sistema solar.
En ésta parte aunque su color es muy subido, a mi me pareció muy bonito todo.
La construcción fue dada al hijo del Sr.Lek Viriyapan, de nombre Khun Paggean Viriyapan pero ambos murieron antes de ver esta obra terminada.
Se dice que la idea se la comunicó un occidental a Lek Viriyapan, quien al final de una visita le dijo que seria una buena idea construir algo que representara lo mas importante en esta ciudad. Que sería bueno que fuera en forma de manzana, ya que en el mundo occidental se supone que la manzana representa la formación de la humanidad.
Pero el Sr Lek Viriyapan pensó que una manzana no sería representativa del mundo asiático, por lo que decidió que fuera el elefante Airawata que se representa en la mitología hinduista, por lo que se le ocurrió que este elefante de tres cabezas simbolizaría algo más que el simple hecho de ser el vehiculo del Dios Indra (Dios de las batallas en la cultura Vedica de India). 
Por lo tanto, el elefante sería el símbolo del centro del universo. Esto seria así para que el edificio funcionara simbólicamente, como el corazón espiritual de la tierra donde se pudieran guardar las cosas sagradas de ésta.
El concepto a mi me pareció muy interesante aunque algo kitsch, pero digno de verse.
Esta es la página en la que se puede ver el mapa de donde se encuentra el museo y algunos detalles, pero las explicaciones están en tai:
http://www.erawan-museum.com/
Altamente recomendable su visita si están en Bangkok. Disfrútenla.
Sanuk
lunes, octubre 29, 2007
Bangkok y el Budismo al Amanecer

Caminan a veces en forma pausada y a veces no tan pausadamente, descalzos y con sus vasijas al frente. Esta es la hora en que salen a recolectar sus alimentos para el día.
Se supone que deben vivir de la caridad y en la antigüedad me platicaba una tailandesa, tenían que ir tocando de puerta en puerta mendigando por el alimento, ya que el budismo llevado correctamente es totalmente opuesto al materialismo. Los monjes no deben manejar dinero en su día a día.
Con el tiempo todo se ha ido deformando y como toda religión, aunque esta parezca más espiritual que otras, ya ha perdido mucho. Se ha convertido en otra religión enfocada al dinero y el negocio.
Me mencionaba una amiga tailandesa que ellos los budistas están desilusionados de lo que ha sucedido con su religión en los últimos anos.

Yo vivo a solo unas cuadras de un mercado con sus típicos puestos sobre las banquetas o aceras. Estos puestos a estas horas de la mañana tienen un encanto un tanto diferente. La gente esta fresca y como recién comienza la actividad, se puede observar como van preparando sus anafres, estufas y demás utensilios requeridos para la elaboración de alimentos.
La mayoría de las personas muestran una especie de condescendencia y espiritualidad para con estos monjes que salen a recibir sus alimentos. Yo he salido tres veces a observar este fenómeno y esta ultima semana en que tuvimos de visita a nuestros buenos y queridos amigos Charo y Darío, al igual que hice con Adriana, me los lleve a ver este espectáculo. En esta ocasión si tome las fotos que he deseado tomar desde que llegué y que sentía incomodarían a estos monjes. Efectivamente no fue muy fácil hacerlo porque a la mayoría no les gusta. Además de eso, se están moviendo constantemente. Mientras esto ocurre, muchas personas se arrodillan a recibir bendiciones.

En su vestir nunca hay notoria diferencia, aunque en sus vasijas si pues notas la diferencia en “calidades” entre ellas. Si los encuentras a otras horas del día, siempre llevan sandalias aunque a esas horas tempranas ninguno las lleva.
También me contaban con tristeza que parece que algunos de estos que yo supondría monjes, pueden no serlo. Se disfrazan para mendigar y les es más sencillo porque ahora está organizado cerca de mercados o comercios.
Lo único que me hace pensar que el espectáculo que yo tengo donde vivo no esta infiltrado por estos falsos monjes, es que vivo en un barrio muy tailandés, además de que con tres veces que he observado esto, he reconocido la mayoría de sus caras.
Por ejemplo, hay un hombre mayor que aparece en algunas de las fotos y que se para siempre junto al mismo puesto. Esto es en la entrada del mercado y en medio de lo que seria la banqueta o acera donde se montan estos puestos callejeros.
No cuesta mucho llegar a la conclusión de que es el monje más importante de estos que salen a recolectar por aquí. Su actitud siempre es vigilante y no confiada, no como algún otro monje en el que solo se ve una cara placida sin preocupaciones de vigilar nada que no sea su propio ser. Este monje mayor y otro, son los que reparten a mansalva bendiciones a quien se los solicita.
Este día fue algo diferente a otros porque fue el festival de comida vegetariana, entonces se veía en uno de los puestos ya preparados platos con alimentos para comprarlos y evitar el problema de pensar que regalar a monjes u otras personas.

Normalmente estos alimentos los sirven en bolsas o utensilios de plástico para facilitar su transporte. Los monjes lo van poniendo todo en sus vasijas que tienen tapa.
Yo en una ocasión compre algo de fruta y la regale a alguno de ellos, pero como se me terminó y me encontré con otro monje a mi lado poniendo cara de dame algo, saque un billete que no despreció. Esto sucedió la primera vez que salí a verlos. Además de ser mi primera salida, también fue mi primera desilusión.
Mientras estos monjes no gustaban mucho de mis fotos, las personas del mercado que comenzaban a elaborar sus alimentos, hasta disfrutaron posando para éstas.
Como toda ciudad mundana y cosmopolita, no faltan aquellos transeúntes que solo pasan y ni se detienen a mirar a sus monjes.
Pero esta vez también tuvimos la suerte de ver una familia de tres miembros que se pararon en una esquina a esperar algo en especial. Se mantuvieron en firmes por un buen rato, pero finalmente ya no vimos el porqué.
Parece mentira pero a estas tempranas horas de la mañana las peluquerías ya están alisando el cabello de alguna mujer. Aquí las tailandesas en su gran mayoría llevan el cabello mas lacio de lo que lo tienen y acuden al salón de belleza con mucha frecuencia.
Finalmente observar este espectáculo a esta hora madrugadora, es interesante y vale la pena.
viernes, septiembre 28, 2007
Meditacion vipassana, algunas precisiones.
El Buda decía:
“Quemándose ahora, quemándose de aquí en adelante, el malhechor sufre doblemente.
Feliz ahora, feliz de aquí en adelante, la persona virtuosa se regocija doblemente”.
No necesitamos esperar hasta la muerte para experimentar el paraíso o el infierno, lo podemos experimentar aquí y ahora de acuerdo con nuestra propia vida.
Cuando experimentamos cosas sanas experimentamos el cielo y cuando no, el infierno (metafóricamente hablando ya que yo soy atea).
Otra razón para mantenernos en sila, es que la mente se acalle y de esta forma podernos adentrar en lo mas profundo de nuestra realidad. Es imposible ver en las profundidades de las aguas de una alberca cuando el agua es turbulenta o sucia.
Al mantenernos sin cometer acciones verbales o corporales, solo entonces la mente tendrá la oportunidad de mantenerse en una paz suficiente para entrar en el proceso de introspección. Sila no solo nos hace bien en lo particular, sino que tendrá su rebote en la sociedad que tanto lo necesita para seguir progresando en el camino de Dhamma.
Sila significa también purificar el lenguaje y esto incluye no decir mentiras, no exagerar o minimizar las verdades no contando historias que puedan enfrentar a los amigos. Hablar con palabras ofensivas, hacer chismes haciendo perder el tiempo de las personas y el tuyo propio es opuesto a lo aconsejable en esta etapa. Abstenerse de todo esto solo deja satisfacción y bienestar.
Para personas comunes y corrientes que pretendemos empezar a experimentar Dhamma, solo se nos pedirán 5 preceptos mínimos y son:
1.- Abstenerse de matar cualquier ser vivo.
2.- Abstenerse de robar.
3.- Abstenerse de conducta impropia sexualmente.
4.- Abstenerse de mentir.
5.- Abstenerse de intoxicantes.
Ya mencioné que durante el curso esto se practica como lo harían los monjes budistas en retiro. Yo desde luego regresé a mi vida normal y tengo sexo, bebo un poco, soy muy polémica y quizás verbalmente y mímicamente sigo cometiendo errores que no se si podré erradicar.
Tomando en cuenta que yo no considero inapropiados por ningún motivo los gustos sexuales diversos, mientras dos o mas personas adultas y con sus facultades mentales normales decidan lo que prefieren sexualmente, los otros preceptos referidos a robar, mentir y comportarse sexualmente en forma inapropiada al menos para mi, no han sido difíciles de seguir.
Me parece estupenda la libertad sexual que se ha logrado en los últimos decenios y creo que con Dhamma o sin ella, siempre debemos mantenernos con una mente liberal y abierta. Nunca perder los derechos y la justicia que se han ganado en este campo y que parecen no estar tanto en peligro como en otros campos en los que pareciera que volvemos en retroceso a una edad obscura tipo edad media.
Dicen los expertos en esto que si te tomas en serio la meditación vipassana y te fijas como objetivo de vida el de convertirte en un Joggi, poco a poco no tendrás apetito sexual. Yo confieso que no pretendo esto y que es un de los apegos que he disfrutado y quiero seguir disfrutando mientras se pueda.
Yo pienso utilizar este método de manera no extrema y tratando de continuar con el ejercicio de la meditación todos los días al menos durante media hora. Hacerlo me hace sentir que me purifica la mente y me da tranquilidad y ecuanimidad. También siento que me libera y me hace ver muchas realidades.
Algo que también se volverá mas extremo si logras avanzar, es la manera de comer. Te abstendrás de comer después del medio día. Los monjes budistas se supone que hacen una sola comida en la mañana o máximo dos cada día.
En cuestión materialista, también te desprenderás finalmente de todo y vivirás de la caridad. Este es otro de los preceptos que no me veo haciendo, pero sí me parece muy sano dejar de acumular y aquellos que lo hagan, compartirlo con los que tienen menos o nada. Porque el comportamiento adecuado cuando uno practica Dhamma, se supone que es trabajar para tu manutención o de aquellas personas que dependen de ti, pero no caer en los excesos. Desde luego también debe uno tratar de tener trabajos en los que mas bien ayudes a otros seres humanos y nunca los dañes, directa o indirectamente.
Ejemplo: Un soldado dirá que el no mata por placer y que todo país necesita tener protección a las agresiones normales que ocurren con los vecinos países. Que por lo tanto, el solo tiene un trabajo que en el momento que se lo ordenan y por el amor a su patria tendrá que cumplir. Pero entonces, ¿la causa justifica el daño?, ¿no somos todos seres humanos y no podemos resolver problemas sin ejércitos? Parece que no, pero yo quiero creer al igual que El Buda, que sí se puede. A más voluntad y rechazo de fuerza de la mayoría, podríamos erradicar bastante la violencia. Porque si sacrificamos un poco de lo que nos sobra a algunos, quizás no habría tantos a los que les falte todo.
Sanuk.
viernes, septiembre 21, 2007
Experiencias posteriores vipassana
Ahora seré mas precisa para aquellos con verdadero interés en esta meditación, porque sé que estos lectores ya lo harán con un interés preciso.
Este curso de meditación vipassana, dirigido por el maestro Goenka, se divide en tres etapas y son:
1.- Sila.- Que se refiere a la moralidad, abstención de sonido o movimientos que distraigan o agredan a tu persona o a otros.
Se refiere básicamente a los preceptos que se deben seguir como primer compromiso para poder participar en este curso. Así que como explique en mi primer relato, moralidad será solo el buen comportamiento recatado que hay que observar para no distraer a los demás. Debes vestir cubierto, con ropas amplias de preferencia y sin adornos y atendiendo a un arreglo simple.
No son demasiado exigentes y entre la gente más joven, algunas o algunos llevan ropa no muy apropiada y siempre y cuando no sea extrema, lo dejan pasar.
Eso si, nadie llevábamos adornos y algunos pocos llevábamos reloj. A mi me fue de mucha utilidad porque como les decía que me costo tanto trabajo mantenerme en posición de loto y sin moverme por largos periodos de tiempo que el echar un ojo a mi reloj que ponía en el suelo frente de mi, me daba ánimo en muchas de las ocasiones.
Desde luego este precepto debe seguirse aun después del curso en relación al buen comportamiento con los demás en todos sentidos.
2.- Samadhi.- Se refiere a la concentración para control de tu mente, o sea el entrenamiento de esta.
Esto se logra siguiendo los pasos que el maestro va indicando y desde luego que aunque cuesta mucho trabajo mantener esta concentración largo tiempo, haciendo lo que dicen vas adquiriendo esta práctica. Lo primero que debes hacer es relajarte y no presionar la mente a que haga nada. Cuanto más te presionas o te angustias, cuanto menos logras este propósito.
O sea que la regla y lo que constantemente escucharas es: “mantén tu mente tranquila y silenciosa, solo hay que observar y dejar que las cosas ocurran”.
Cuanto más tranquila esta la mente, con más facilidad comienzas a tener sensaciones y a percibir más la realidad.
3.- Panna.- Esta será la etapa de la sabiduría y tiene tres pasos a seguir:
”Suta-maya panna: sabiduría que se adquiere escuchando a otros”.
“Cita maya panna: sabiduría ganada por análisis intelectual”.
"Bhavana panna: sabiduría desarrollada por propia experiencia".
Superficialmente tenemos la creencia de que controlamos nuestro cuerpo porque se mueve y actúa de acuerdo con nuestro deseo conciente. Pero en otro nivel los órganos internos funcionan sin nuestro control y sin nuestro conocimiento. A todas las células de nuestro cuerpo le ocurren cambios químicos constantes. Estas partículas constantemente surgen y desaparecen pasando inadvertida su existencia solo como flujo de existencia.
Ésta es la última realidad del cuerpo, porque esto es el método para conseguir lo que "El Buda" descubrió hace 2 500 años.
Desde luego que antes ya mucha gente fue Buda y muchos después de "El Buda", siguen lográndolo y lo lograrán, pero nos preguntamos ¿como?.
La mayoría de nosotros conocemos tan poco de nuestra mente y desde luego nada o casi nada de como controlarla.
Por eso aún los que presumimos de hacer lo que queremos, mas bien hacemos lo que bien podemos, pero vivimos contentos con esta nuestra realidad.
Claro que no se trata de matar la hermosa fantasía que cada uno de nosotros podemos tener, ni tampoco la creatividad de aquellos que se dedican al arte que es alimento de las almas.
Pero sí se trata de no crear demasiadas fantasías que no nos permitan caminar con más decisión y firmeza por este ya muy complicado mundo nuestro.
Sobre todo cuando la vida de éste siglo XXI más que nunca nos pone a competir unos con otros y nos enfrenta como seres humanos para lograr nuestra propia satisfacción o éxito. Muchas de las veces sin respetar y pisando los derechos de otros.
Por eso también desde el principio hacen mucho énfasis en que puedes continuar con tu religión y que tú eres el único que decide sobre lo que quieres, porque no se trata de ir saltando de religión en religión, de creencia en esto a creencia en aquello, sino de no necesitar nada si así lo decides. O si también es tu deseo, continuar con tu propia religión pero sin ataduras, culpabilidades y desde luego sin Gurús, curas, rabinos, etc, y reconociendo tu realidad. Porque estas personas que dirigen las instituciones en la gran mayoría, solo buscan lo mismo que todos los seres humanos, reconocimiento, poder y dinero, herramientas perfectas para salir a conquistar el mundo.
Comienzas concentrándote en la respiración y después pasas a concentrarte en el triangulo central de tu cara, que sería desde la parte alta de la nariz, abriendo en triangulo hacia abajo, parte de las mejillas y la boca.
Es en esta parte cuando yo comencé a sentir mucha comezón en mi nariz y luego en otros puntos de la cara. Las primeras veces me rasqué, pero después te das cuenta que estas sensaciones son solo reacciones que conviene observar y dejar que esta comezón u otras sensaciones que van surgiendo salgan y desaparezcan por si solas. Esto pareciendo algo simple y tonto, te va haciendo comprender el significado de la vida. Porque las cosas en la vida, suceden, crecen, a veces parecería que no resistiremos las pruebas que se nos ponen en el camino, pero todo pasa y aunque muchas veces deja heridas, pasa.
Aquí es donde la meditación vipassana volverá a ser de gran utilidad. Ya que si aprendes correctamente esto, pasaran igualmente las cosas que deben pasarnos a cada uno de nosotros, porque como dicen en India, cada uno tiene que vivir su propio Karmma. Pero la reacción será mucho mas tranquila.
Estas sensaciones que empiezas a sentir primeramente en la cara conforme pasan los días y el método va funcionando con los diferentes cambios que se van haciendo, se extenderán hacia otras partes del cuerpo.
También te dicen que no te preocupes si tu no las sientes, o tardas más que otros, porque saldrán. Todos las tenemos y en Pali se les llama: "Sankharas". Vienen y se van y tu solo debes observarlas. Esta es la reacción mental y el acondicionamiento de ella.
En esta etapa de Sankaras debes mantener la ecuanimidad para continuar con la práctica contínua y así lograr experimentar lo que seria "Bhanga". Donde las impurezas que permanecían en el inconciente se manifestarán y saldrán a la superficie de nuestra mente manifestándose físicamente.
Es por esto que requieres de mantener ecuanimidad y calma cuando las sientes, para no crear nuevas "Sankharas". Aquí es donde se complica y por lo que se requiere de práctica continua.
Algunas de estas sensaciones serán dolorosas, no gratas. Pero igualmente habrá otras que sí lo son y no debes tampoco tratar de prolongarlas al igual que no debes huir o evitar las desagradables.
Esto ¿porque?, porque esa es la realidad, no la puedes esconder y tienes que enfrentarla. Cuando es placentera no cuesta nada y nos aferramos a ella, pero ¿que tal cuando no lo es?
Yo soy una de esas personas que aunque la vida me ha sido ciertamente placentera la mayoría de las veces y siendo yo muy hedonista, tiendo a aferrarme a lo que me da placer.
Yo hubiera dicho hasta hace muy poco que así debe ser y no se si podré cambiarlo del todo, pero lo que si empiezo a comprender es que huyo del dolor y quizás esto a mi me va muy bien, pero ¿y a los que están a mi lado? ¿A los que quiero o digo querer?
Esta es mi propia experiencia, la de ustedes puede ser totalmente diferente, pero yo hoy la voy a compartir con todos aquellos que así lo deseen y si les sirve mucho mejor.
Creo que es otro de mis placeres, me gusta complacer porque me hace sentir bien y como me gusta comunicar, es una forma de hacerlo.
Voy a continuar con este relato explicación en los próximos días y espero disfruten esta primera parte de lo que ha pasado después de mi curso y el método que seguí.
Sanuka.
sábado, septiembre 01, 2007
Experiencia de Meditación Vipassana en Tailandia - Los Primeros Días.
Mi primera impresión del lugar fue: "wow, la guerra de Vietnam, un hospital en medio de la selva con la carretera al frente". Todo tan sobrio y viejo, aunque en buen estado, más aún las instalaciones para meditar, porque no les faltaba nada más que aire acondicionado. Me recibió una mujer con aspecto de celadora de campo de concentración nazi, de manera que mi memoria ahora fue a la segunda guerra mundial.
Entonces nos enseñan nuestros cuartos que obviamente no medían mas de dos por dos cincuenta metros. Una cama de buen tamano dura como piedra (que a mi me gusta), una mesita chiquita con un banco y un tubo para colgar mi ropa. Ventilación en la parte de arriba con mosquiteros y una sola ventana que no miraba a ningún lado (al menos la mía). Por la parte de arriba, los cubículos donde dormíamos, estaban comunicados, así que se oía todo el ruido de las mujeres de los lados.
Los baños sencillos, pero con lo necesario aunque no todos con agua caliente (que yo por suerte no necesito). Como todo se compartía, esto ya comenzó difícil para mí que no estoy acostumbrada y a la que la actividad de cargar mi papel del baño y demás artículos de baño, hizo que perdiera algunas cosas. Por suerte había manera de comprar éstas allí mismo.
Nos dieron la cena que normalmente se serviría todos los días igual a las 5 p.m., pero por ser la ultima cena antes del curso, fue cena fuerte. Después solo comeríamos fuerte a las 11 a.m., y a las cinco solo tes, café instantáneo, galletas, pan, mermelada, fruta y por suerte para mí, cocoa. Claro que sin leche, porque solo se sirve comida vegetariana. Había leche Nestle y agua.
Esta parte no fue difícil para mi, si no hubiera sido porque la primera noche que pase, después de levantarnos como seria costumbre por 10 días a las 4.a.m. para comenzar a meditar a las 4:30 a.m., entre el atarantamiento porque no estoy acostumbrada a tanta regla y el quererme bañar entre las seis y siete de la mañana (que se supone también es el tiempo de desayunar), perdí "mi súper desayuno".
Éste fue mi primer enfrentamiento con mi personalidad que no acepta ser controlada. Hice tal coraje cuando me di cuenta de que se me había pasado este desayuno (aun sin sentir demasiada hambre), que interiormente maldije todo. Estuve a un tris de ir a decir que me iba porque yo jamás escuche la pinche campana que normalmente sonaba tan fuerte que era imposible no oírla.
Me aguanté el coraje y empecé a ver mi primer defecto de personalidad. Una vez que pude controlarme comí como loca a las 11 por si acaso. De todas formas volví a perder peso, porque después de seis días de ingerir una cantidad de cosas que no sabes ni que son y que todas saben similar, mi apetito se fue mermando. La cocoa se terminó y tardaron dos días en sacar otra cocoa holandesa, en vez de unos polvos color cocoa que no sabían a nada.
En mi primera sesión para escuchar al maestro Goenka, quien por video es realmente quien nos dio las instrucciones todas las noches (junto con éstas, cuenta muchas historias y metáforas al respecto), nos menciona frases que Siddhartha Gautama, "El Buda" dijo y nos las repite en el idioma que este hablaba que es el Pali o sánscrito.
Éste maestro tiene una forma de hablar que te fascina, con ese acento indio marcadísimo que hace del idioma inglés, un idioma hasta melódico. Todo esto lo realiza junto con un enorme sentido del humor que desata risas continuamente. Repite constantemente: "se feliz" y en su expresión es bien notoria su felicidad, lo cual te deja una sensación de paz.
Lo primero que nos dice es que si tenemos creencias religiosas (que esto a mi no me interfirió en nada), las dejáramos guardadas por 10 días y tratáramos de borrar imágenes de todo tipo, ya que esta meditación requiere de dejar a un lado lo que no es realidad y ver la realidad, para que si quieres seguir creyendo en Dios, lo hagas, pero te des cuenta de que no debe tener imagen. Dharma es "La realidad sin fantasías". Dharma es ciencia pura y es el manejo de la mente científicamente hablando, que los grandes maestros de India en la antigüedad descubrieron y que hoy la ciencia respalda con teorías científicas.
Dharma es lo que la mente contiene en el mismo momento. Esto se refiere a observar la realidad como es y no como queremos que sea. No debemos colorearla con creencias religiosas ni filosóficas, solo hay que observar. Esto es en lo que se basa la "Meditación Vipassana", observar sin reaccionar con toda calma.
Otras meditaciones también son buenas y lo que el maestro criticó con bases que convencen, es que si meditas y tu meditación se basa en una imagen, como suelen hacer las personas religiosas, o en un sonido como pudieran ser "los mantras", de nuevo solo reemplazas una muleta por otra. Aunque te ayuda a controlar emociones y no exteriorizarlas que es parte de esta meta, no las sacas y las mandas al fondo de tu inconsciente (que ni tan inconsciente, cuando empiezas a entenderlo).
En la meditación vipassana, lo primero que te piden es observar como entra el aire por tus fosas nasales, ya sea solo por una, otra o por las dos. No debes tratar de cambiar tu respiración natural sin importar si es rápida, ruidosa, etc. o al contrario, lenta, silenciosa. Con esto comienzas a concentrarte sin ningún sonido o imagen. Así que a partir de solo respirar, van dándote instrucciones para avanzar en el control y observación de lo que te sucederá física y mentalmente. Créanme que suceden muchas cosas que si no fuera por este método que te aísla del ruido, el mundo y todo, no apreciaríamos en su gran magnitud.
Así que a partir del segundo día, empiezas a observar sensaciones corporales que pueden ser placenteras o no, pero que tú no debes tratar de evitar. Esto es porque inmediatamente te pone en contacto con la realidad que en la mayoría de las veces no podemos evitar ni cambiar.
No se trata de matar el enojo o cualquier pensamiento o sensación destructiva o negativa que experimentas. Al contrario, se trata de enfrentarla y dejarla pasar suavemente como lo haría la naturaleza. Ya que es otra de las cosas de las que te vas haciendo consciente, que somos solo parte de ésta, "La Naturaleza" y que como ésta, cada momento que vivimos es nuevo e irrepetible.
Entonces cuando te encuentras tratando de concentrarte en lo que se te pide, te das cuenta la poca concentración que tenemos la mayoría de las personas.
A mi particularmente, se me venían a la mente toda clase de cosas. Cosas que pasaron, personas que quiero, que no veo, que extraño, además de los típicos problemas de como y que harás con tu futuro, perdiendo mucho de lo que es el presente.
Pero entonces haciendo esto día a día, sin saber como, empiezas a tener más sensibilidad en el cuerpo y en todo tu ser, incluso durante las horas en que no meditábamos. En los ratos libres, pasó mi vida entera frente a mi!. No es nada fácil convivir con uno mismo tan consciente de ello y sin poder comentarlo con nadie. Así que comencé a observar la naturaleza y todo lo que me rodeaba con escrutinio y dejando fluir todo.
El lugar esta rodeado de vegetación y parece muy grande, pero cuando comienzas a caminarlo, muy pronto te das cuenta de que es chico, pero no por eso faltan cosas que observar. Aquí comencé a tratar de sacar beneficio de todo. Por el terreno de este lugar corren unos canales limpios y llenos de vida animal y aunque iba en chanclas me animé a meterme entre las hierbas, aunque fui mordida varias veces por hormigas arrieras. Las desgraciadas no se soltaban de mi piel con solo un empujón, así que tenia que desprenderlas con los dedos y desde luego tratar de no matarlas. Este fue otro de los compromisos: no matar ningún ser vivo y esto incluye hormigas (que aparecían por todos lados) y moscos que a todos nos picaron, pero que para mi suerte no soy de su preferencia cuando hay otras personas.
En estos canales con tantos días que observar lo mismo (que en la realidad nunca nada es lo mismo), pude ver los enormes botones de las flores de loto flotando sobre sus aguas y florecer días después. Inmensas flores color rosa que eran todo un deleite a la vista. Las ranas saltando y haciendo unos ruidos encantadores que se juntaban con tantos otros que hacían otros bichos y que variaban mucho según la hora del día.
Continuará....
