Continúo con el relato de nuestro viaje por las islas del Mar de Andamán:
Estas islas tropicales con arenas blancas con una vida marina rica en abundancia y unos peñascos impresionantes nos dejaron maravilladas a todas y eso que somos de un país con excelentes playas.
Fuimos a Ko Yao, Ko yao Kai, Ko Phi Phi, Ko Lanta, Ko Hua Khwaan (Chicken Island), que efectivamente tiene forma de pollo a lo lejos.
Pasamos por Phuket y bajamos en varias. Ahora Juan y yo queremos volver y hacer este recorrido más lentamente.
Esnorqueleamos y pudimos admirar cosas muy interesantes como crustáceos, corales y mucha variedad de peces.
Estas aguas son de un verde muy intenso y muy transparentes.
En una de las islas que bajamos, vimos changos macacos y están tan acostumbrados a la gente que se acercan a beber refresco que algunas personas les ofrecen.
El espectáculo visual es impresionante y las maravillosas islas que valdría la pena recorrer con detalle invitan a volver.
Comimos rico y regresamos bien bronceadas y contentas.
También aquí en Ao Nang experimentamos masajes y yo decidí experimentar otro muy famoso y típico tailandés: el masaje de pies. Salí con mis pies renovados; estos tais tienen unas manos que hay que experimentar.
Otro día fuimos a la ciudad de Krabi ya que nos hospedamos cerca de la playa de Ao Nang y la ciudad nos quedo a 20 km. De todas formas en donde nos hospedamos estaba el ambiente.
La ciudad mas formal, pero teníamos que verla y estando allí nos ofrecieron un recorrido por un río. Este también fue un paseo interesante. Dos niños simpáticos y vivarachos, nos llevaron río adentro. Nos bajamos en una gruta y tomamos fotos.
Vimos mas macacos y esta vez, nos dieron un buen espectáculo. Lo que no vimos fueron cocodrilos que nos aseguraron había.
Otros días nos dedicamos a platicar, nadar, tomar el sol y por las noches cenar rico. Una mañana Maru y Xochitl se fueron al golf.
Hicimos una salida a un bar el día de Songkran (Ano Nuevo Tailandés). Maru y Sofía estaban cansadas y solo fuimos al bar, Adriana, Xochitl y yo.
Bailamos, tomamos fotos y nos empaparon además de embarrarnos algo blanco como harina, pues es la tradición.
Por la mañana pasaron algunos carros alegóricos simpáticos que alguna de las amigas retrato.
Desde luego, aquí también hicimos compras pues las tentaciones se encuentran por todos lados.
Ya el último día compramos unas bebidas para brindar en nuestros cuartos y nos prestaron música. Así que de nuevo, platica, tragos y confesiones.
Regresamos bastante cansadas, pero contentas
Nuestro regreso fue el día 17 ya entrado el día. Como Adriana tenia que recoger unos manteles y Xochitl también quería comprar algunas sabanas, se fueron las dos con Juan mientras Sofía, Maru y yo nos fuimos al bonito barrio de Silom. Quería mostrarles las fabulosas perlas que puedes comprar, pero por las fiestas todo estaba cerrado. En el rumbo de Silom se encuentran los grandes hoteles.
Así que mientras terminaban las compras Juan, Adriana y Xochitl lleve a Sofía y Maru a conocer uno de los pocos templos hinduistas que hay aquí en Bangkok. Este es muy pintoresco y en sus fachadas que verán en alguna de las fotos enseguida se reconoce este estilo.
Aquí como Sofía iba vestida muy a lo indio, pensaron que era originaria de ese país, así que converso con uno de los monjes.
Luego les regalo una propina (no por nada, pero este parece uno de los negocios más exitosos del barrio). Hay que ver la cantidad de billetes que se exhiben en especies de charolas y la afluencia de gente hinduista que lleva sus respectivos obsequios y donaciones. No dejan fotografiar así que solo incluí unas fotos que Sofía tomo de la fachada.
Finalmente a Sofía le pusieron su bendición hinduista en la frente y la pueden apreciar en algunas de las fotos que mas tarde tomamos en un bar en la "State Tower", para apreciar la vista desde lo alto.
La noche termino tomando unos tragos y unas fotos en ese lugar que menciono arriba. Ya con caras de cansados y algo de tristeza por la ya tan próxima despedida, cenamos en un restaurante tai de los preferidos por nosotros. Este restaurante esta considerado uno de los mejores en Bangkok y se llama: "Blue Elephant".
La comida es excelente, la presentación espectacular y el lugar es una casa antigua con la mezcla de arquitectura tai e inglesa de la época en que fue construida. Aquí compartimos con la familia del Castillo cuando vinieron a Bangkok hace unos meses.
Los adornos florales quitan la respiración, son de una belleza, armonía y variedad de plantas que solo en países con un clima y una vegetación como Tailandia se encuentran.
Por cierto aquí quiero contarles que a la salida siempre te regalan una orquídea por mujer. Como éramos cinco, todas me las dejaron para mi casa y les cuento que hoy día 7 de Mayo, todavía se ven bien, solo les he ido quitando alguna que otra flor en los últimos días.
Ultimo día 18 de Abril, muchos nervios y ansiedad pues hay demasiadas cosas para meter en maletas y como ya todos sabemos, en muchas líneas las restricciones son extremas.
No tenemos nada en que pesar pues vivimos como de hotel. Así que finalmente Adriana, Xochitl y Maru, de nuevo en compañía y asesoramiento de Juan, se van a mandar cosas por Fedex. Como Sofía cree no tiene ese problema (aunque mas tarde en el aeropuerto tuvo algunos problemas ya que su maleta pesaba demasiado pero tuvo la suerte de que Maru se haya anticipado y mandado cosas y le cediera espacio), logra colocar todo sin problemas. Mientras todas van a mandar sus cajas, ella y yo nos vamos a que conozca el "Wat Saket" (popularmente conocido por el nombre de Golden Mount). Este se encuentra no muy lejos de nuestra casa, así que nos da muy bien tiempo.
Es una montaña artificial ordenada por Rama III, con la intención de que fuera un chedi (estupa) gigantesco, pero se colapso debido a su pobre cimentación. Fue una ruina hasta que Rama IV construyo una pequeña estupa en su parte superior con una increíble vista de 360 grados. En la base del Golden Mount se encuentra el Wat Saket, que fue construido durante el reinado de Rama I. Es muy interesante y mientras subes te encuentras con campanas antiguas con inscripciones. Puedes tocarlas a tu gusto. Estas son las últimas fotos del viaje y en ellas claro, solo aparece Sofía. Aunque Adriana, Xochitl y Maru, se perdieron esta visita, pudieron admirar su belleza a lo lejos más de una vez cuando regresábamos de alguna salida. Por la noche la iluminan muy bonito y resplandece el dorado de su chedi.
Aquí el link para ver las fotos:
Las Fotos
Con las orquídeas ahora enfrente de mí en un florero, me quedo con el recuerdo y las fotos de esta agradable y tan deseada visita.
Con todo mi cariño,
Adriana.
domingo, agosto 26, 2007
Visita de las amigas a Bangkok. Final
martes, agosto 21, 2007
Visita de las amigas a Bangkok. Parte 3
Continúo con la historia…
Este Domingo 8 de Abril, tuvimos que dedicarlo al famoso mercado de Chatuchak porque sabía que les iba a encantar y solo abre los fines de semana.
En este mercado se encuentra tooodooo y digo todo porque así es. Desde comida, animales, ropa, muebles, hasta las cosas menos pensadas. Se pueden comprar las artesanías que exhiben en los grandes hoteles y boutiques de Bangkok, en muchas ocasiones por una cuarta parte de los precios expuestos en estas.
Fue una mañana agotadora, compras, compras y mas compras, la tentación es irresistible y siempre te vas con la sensación de que hubieras comprado esto o aquello. El Dios Helios se apiadó de mis amigas montañesas y no resplandeció tanto.
Regresando al hotel las dejé darse un masaje más pues yo ya había experimentado un segundo con aceite y no deseaba otro.
Las espere en mi casa para llevarlas a nuestro restaurante preferido de nuestro barrio. Este es un restaurante tai, sui generis de nuevo, donde ya somos muy conocidos. Juan se fue a comer con amigos de Marcel y Jenny para dejarnos solas a las mujeres.
Todavía con energías para atacar el mercado de las increíbles copias que se hacen de las grandes marcas, las lleve a Pat Pong. Este es uno de los barrios de prostitución y cosas extremas y está mezclado con este tipo de compras.
Tomó varias horas hacer las respectivas compras y todas ya con cara de satisfechas nos metimos a ver un espectáculo algo grotesco, empezando por el nombre: "Ping Pong Coño" (que por cierto después usamos para hacer chascarrillos entre nosotras y con Juan).
Puras mujeres haciendo cosas con la vagina que no imagine se podrían lograr. Por ejemplo y no se alarmen pero disparan bolas de ping pong, dardos y todo tipo de objetos. Maru como que no quería entrar y Sofía se ofreció a quedarse con ella, así que les dije que se metieran en un bar al lado, mientras Adriana, Xochitl y yo nos aventuramos.
Una media hora más tarde aparecieron las dos y pudimos compartir de nuevo las cinco amigas.
Después de todo este ajetreo de compras y desvelada, nos levantamos temprano para ir a la increíble e interesante ciudad de Ayuthaya que se encuentra a 86 Km. de Bangkok.
Tomamos el tren que estuvo muy folklórico, pues para este recorrido solo había tren de tercera clase. Ventanas abiertas por falta de aire acondicionado, viejito, pero limpio.
Con cara de trasnochadas y parranderas llegamos en compañía de Juan.
Ayuthaya (quiere decir ciudad sagrada) fue capital de este reino que era el de Siam entre l350 y 1767.
Pertenece al periodo Sukhothai que seria la "Edad de Oro" de ese reino. Es parque histórico y sus templos y ruinas son Patrimonio de la Humanidad. Parte de estas ruinas pertenecen a la misma increíble época de Angkor Wat que se encuentra en Camboya, entonces parte del reino de Siam. El estilo es igual y un día, solo alcanza para darnos una idea.
Aquí recorrimos el lugar en un típico tuk tuk, en donde cabíamos todos. También montamos en elefante y como Sofía estaba lastimada de su espalda, mi encantador marido se quedo con ella mientras las demás nos subimos. Comimos en un restaurante muy sencillo y de nuevo muy tai, no hubo opciones de otro tipo. La vista bonita al río Chao Phraya.
El martes 10, de nuevo había que terminar con las compras que tenían en mente todas. Yo me fui con Maru y Adriana a ver ropa a MBK, pues Maru venia a comprar cosas para su nuevo negocio y nosotros ya le teníamos visto todo para que de nuevo no desperdiciara mucho su tiempo. Adriana, aprovecho para hacer compras para familia y amigos.
Mientras, Juan se fue con Xochitl y Sofía a comprar las computadoras que les faltaban. Cenamos juntos y de vuelta ya cargados con los electrónicos que compraron.
Miercoles 11, se supone que salíamos rumbo a Sukhothai en el norte del país pero el chofer y la camioneta que previamente habíamos contratado, nos dejaron plantados en la calle.
Después de casi una hora y varias llamadas telefónicas al hombre de la agencia de viajes, nos dijo que se había descompuesto la camioneta y que mañana mandaba otra.
No queriendo arriesgar otro día perdido, nos apresuramos a cambiar planes y en vista de lo saturado que se encontraba todo por las vacaciones, no había mucho que escoger.
De nuevo el asesoramiento de Marcel fue bueno y después de discutirlo un rato, nos pusimos de acuerdo para ir a Khrabi.
Esta ciudad se encuentra al suroeste de Tailandia en el precioso mar de Andaman que también baña las playas malayas a las que en el pasado hemos visitado.
Resulto un lugar turístico, agradable con una playa de nombre Ao Nang, que estaba como alberca. Con un mar de lo mejor que he visto.
Maru enseguida tomo las riendas y nos propuso un recorrido por las islas, que a todas nos gustó mucho.
Las Fotos
Continuará.....
Este Domingo 8 de Abril, tuvimos que dedicarlo al famoso mercado de Chatuchak porque sabía que les iba a encantar y solo abre los fines de semana.
En este mercado se encuentra tooodooo y digo todo porque así es. Desde comida, animales, ropa, muebles, hasta las cosas menos pensadas. Se pueden comprar las artesanías que exhiben en los grandes hoteles y boutiques de Bangkok, en muchas ocasiones por una cuarta parte de los precios expuestos en estas.
Fue una mañana agotadora, compras, compras y mas compras, la tentación es irresistible y siempre te vas con la sensación de que hubieras comprado esto o aquello. El Dios Helios se apiadó de mis amigas montañesas y no resplandeció tanto.
Regresando al hotel las dejé darse un masaje más pues yo ya había experimentado un segundo con aceite y no deseaba otro.
Las espere en mi casa para llevarlas a nuestro restaurante preferido de nuestro barrio. Este es un restaurante tai, sui generis de nuevo, donde ya somos muy conocidos. Juan se fue a comer con amigos de Marcel y Jenny para dejarnos solas a las mujeres.
Todavía con energías para atacar el mercado de las increíbles copias que se hacen de las grandes marcas, las lleve a Pat Pong. Este es uno de los barrios de prostitución y cosas extremas y está mezclado con este tipo de compras.
Tomó varias horas hacer las respectivas compras y todas ya con cara de satisfechas nos metimos a ver un espectáculo algo grotesco, empezando por el nombre: "Ping Pong Coño" (que por cierto después usamos para hacer chascarrillos entre nosotras y con Juan).
Puras mujeres haciendo cosas con la vagina que no imagine se podrían lograr. Por ejemplo y no se alarmen pero disparan bolas de ping pong, dardos y todo tipo de objetos. Maru como que no quería entrar y Sofía se ofreció a quedarse con ella, así que les dije que se metieran en un bar al lado, mientras Adriana, Xochitl y yo nos aventuramos.
Una media hora más tarde aparecieron las dos y pudimos compartir de nuevo las cinco amigas.
Después de todo este ajetreo de compras y desvelada, nos levantamos temprano para ir a la increíble e interesante ciudad de Ayuthaya que se encuentra a 86 Km. de Bangkok.
Tomamos el tren que estuvo muy folklórico, pues para este recorrido solo había tren de tercera clase. Ventanas abiertas por falta de aire acondicionado, viejito, pero limpio.
Con cara de trasnochadas y parranderas llegamos en compañía de Juan.
Ayuthaya (quiere decir ciudad sagrada) fue capital de este reino que era el de Siam entre l350 y 1767.
Pertenece al periodo Sukhothai que seria la "Edad de Oro" de ese reino. Es parque histórico y sus templos y ruinas son Patrimonio de la Humanidad. Parte de estas ruinas pertenecen a la misma increíble época de Angkor Wat que se encuentra en Camboya, entonces parte del reino de Siam. El estilo es igual y un día, solo alcanza para darnos una idea.
Aquí recorrimos el lugar en un típico tuk tuk, en donde cabíamos todos. También montamos en elefante y como Sofía estaba lastimada de su espalda, mi encantador marido se quedo con ella mientras las demás nos subimos. Comimos en un restaurante muy sencillo y de nuevo muy tai, no hubo opciones de otro tipo. La vista bonita al río Chao Phraya.
El martes 10, de nuevo había que terminar con las compras que tenían en mente todas. Yo me fui con Maru y Adriana a ver ropa a MBK, pues Maru venia a comprar cosas para su nuevo negocio y nosotros ya le teníamos visto todo para que de nuevo no desperdiciara mucho su tiempo. Adriana, aprovecho para hacer compras para familia y amigos.
Mientras, Juan se fue con Xochitl y Sofía a comprar las computadoras que les faltaban. Cenamos juntos y de vuelta ya cargados con los electrónicos que compraron.
Miercoles 11, se supone que salíamos rumbo a Sukhothai en el norte del país pero el chofer y la camioneta que previamente habíamos contratado, nos dejaron plantados en la calle.
Después de casi una hora y varias llamadas telefónicas al hombre de la agencia de viajes, nos dijo que se había descompuesto la camioneta y que mañana mandaba otra.
No queriendo arriesgar otro día perdido, nos apresuramos a cambiar planes y en vista de lo saturado que se encontraba todo por las vacaciones, no había mucho que escoger.
De nuevo el asesoramiento de Marcel fue bueno y después de discutirlo un rato, nos pusimos de acuerdo para ir a Khrabi.
Esta ciudad se encuentra al suroeste de Tailandia en el precioso mar de Andaman que también baña las playas malayas a las que en el pasado hemos visitado.
Resulto un lugar turístico, agradable con una playa de nombre Ao Nang, que estaba como alberca. Con un mar de lo mejor que he visto.
Maru enseguida tomo las riendas y nos propuso un recorrido por las islas, que a todas nos gustó mucho.
Las Fotos
Continuará.....
sábado, agosto 11, 2007
Visita de las amigas a Bangkok. Parte 2
Continúo con el relato empezado antes:
Para hacerles las salidas variadas y sabiendo lo que gozan comprando estas amigotas, me las lleve al gran centro comercial Paragon.
Es inmenso y presumen los tais que es uno de los mas grandes aqui en Asia.
Apenas tendra un par de anos de abierto. Ademas de mostrarte toda clase de marcas extranjeras y joyas como poco se ven en aparadores por la inseguridad en el mundo, su diseno, arquitectura y toques de elegancia, lo hacen ver muy interesante y bonito.
Aqui mis amigotas apenas entrar se metieron a una tienda de x marca que no recuerdo y ya no las podia sacar. Finalmente lo logre y pudieron ver un poco mas de este lugar.
Terminamos todas en la tienda ancla, en donde por tener la facilidad y la comodidad de este tipo de tiendas como en Mexico seria Liverpool, se dieron vuelo.
Juan, Marcel y Jenny se lanzaron tambien a aprovechar algunas buenas ofertas y ya todos muy cansados y con caras de What?, nos fuimos a cenar.
Escogimos un restaurante alli mismo, en el que en el pasado habiamos cenado muy bien, solo que en esta ocasion, no resulto tan bueno, aunque si el lugar. Tocaba un trio de clasico que la verdad lo hacia fatal, destrozaron varias piezas conocidas. De todas formas llenamos los estomagos y platicamos.
En un abrir y cerrar de ojos, ya nos encontramos en Sabado 7, asi que lo mas temprano que conseguimos salir por el cansancio y los horarios todavia tergiversados, nos dirigimos a China Town.
Volvemos a tomar nuestro amado (por Juan y yo) taxi de agua para llegar. Comenzamos a caminar por sus muy tipicas e interesantes calles bien chinas. Desde luego, en este lugar la mayoria de los duenos de tiendas y restaurantes son chinos o de ascendencia china.
Aqui les cuento que si los tais admiran alguna raza fuera de la suya propia y han adoptado costumbres de otra cultura, es de los chinos. Tienen una admiracion por la piel blanca (estilo china), que a mi me horroriza. Tambien por todo lo chino (esto no me horroriza). Estos inmigrantes siempre hacen dinero en este pais y generalmente son los duenos de muchos de los negocios mas importantes. Don Dinero, siempre es admirado, no es asi?.
Cuando compro cremas para el cuerpo y la cara, tengo que tener mucho cuidado de que no diga (cuando puedo leer por no estar en tai), "Whitening", pues todo te blanquea. Yo que estoy orgullosa de mi moreno natural, que ademas se ha puesto mas oscuro como me gusta y mi trabajo me cuesta mantenerlo parejo, no dejo de sorprenderme.
Aqui entre los tais me he encontrado con otro pueblo al que no le gusta el moreno como a mis paisanos aunque parece que estos ya lo van superando.
Salen con sus paraguas no solo por la lluvia sino para evitar que el sol los queme y se embarran cosas que los hacen ver color fantasma para no perder su tan preciado blanquito amarillento. En este barrio compramos (y aqui me incluyo) tonteria y media.
Paramos a comer en un rico restaurante chino despues de una buena caminada, fotos y compras, que nos abrieron el apetito.
Despues de comer todavia sacamos algo de energias de las cervezas tais que bebimos de nombre Singha y Chang (chang en tai quiere decir elefante), para ir a que conocieran el famoso Buda de oro macizo.
Este templo que alberga este increible Buda, se llama Wat Traimit y se encuentra en el mismo barrio de China Town. Mide 3m. de altura y pesa 51 toneladas de oro macizo. Tiene un brillo que te quita el aliento.De nuevo mas fotos del lugar y de todos nosotros.
Al lado en otro templo alli mismo, tuvimos la suerte de presenciar una ceremonia de iniciacion de monjes budistas con puros ninos.
Muy interesante incluso para mi, pues no habia visto una. Nos sentamos en el suelo y observamos por un buen rato esta interesante y colorida (para nosotros mexicanos) ceremonia. Todo esto con sus tipicas velas, flores de loto e inciensos que se le ofrecen a Buda siempre.
Los ninos todos recien rapados con solo sus tunicas de color mostaza y con la tipica cara de susto que estas pobres criaturas ponen cuando son introducidas a sus diferentes religiones. Estas desde luego siempre elegidas por sus amorosos padres.
Finalizamos el dia en la alberca y con algunos tequilas y rones que las amigas nos hicieron el favor de traer. Eso si, antes quitamos el agua acumulada en nuestra terraza con la cooperacion, las fotos y risas de algunas de ellas.
En China Town observamos la comida de la calle, las hierbas, los tes, y la variedad de cosas que ni yo que ya llevo un rato aqui, reconozco.
Que riqueza de todo tipo la de estos chinos. No por otra cosa mucho de lo que se presume de la comida en Europa, Marco Polo y otros intrepidos viajeros desde el tiempo de el gran filosofo Herodoto, llevaron alli.
Ejemplo simple, la pasta, la pimienta, y casi todas las especias que los pueblos que se dicen civilizados occidentales, usan en sus cocinas.
Todavia por la noche nos fuimos a un espectaculo de Kathoeys (trasvestis) mediocron. Aqui lo interesante es ver que en este pais donde las diferencias y gustos sexuales se aceptan, estos trasvestis tienen su lugar reconocido en la sociedad.
Antes de continuar hago un parentesis para contarles que un dia que Adriana y yo nos despertamos temprano, la anime a vestirse y salir rumbo al mercado que mencione que esta por mi casa.
Eran como la 6:30 a.m y es hora en que los monjes budistas en todo Tailandia salen a recolectar su comida del dia.
Se supone que solo comen lo que la gente les regala y normalmente hacen maximo dos comidas al dia para poder meditar y no tener sus estomagos muy llenos.
Esto es un espectaculo interesante porque aunque yo no soy devota de ninguna de estas cosas, no dejo de querer encontrar mas espiritualidad en esta religion (que mas bien es filosofia) en Tailandia, que en las que conozco demasiado. A esta hora, siempre van descalzos y como siempre con sus tunicas. Llevan con ellos unas tipicas vasijas de cobre (desde luego que se pueden distinguir categorias de estas si se es un poco observador), en donde la gente les va depositando alimentos, dinero, flores, etc. Le dije a Adriana que no tomara fotos y me arrepenti, pues creo que hubiera sido interesante. Lo que sucede es que como yo vivo aqui y ya he salido a presenciar esto, la gente del mercado me conoce. No quiero que me tomen por una "farang'' (extranjera en tai), del tipo irrespetuoso que todo quieren fotografiar a huevo.
Creo que ademas de este espectaculo, Adriana disfruto mucho viendo a las personas del mercado preparando alimentos y las tipicas crepas que se venden por todos lados aqui.
Las Fotos
Continuará.....
Para hacerles las salidas variadas y sabiendo lo que gozan comprando estas amigotas, me las lleve al gran centro comercial Paragon.
Es inmenso y presumen los tais que es uno de los mas grandes aqui en Asia.
Apenas tendra un par de anos de abierto. Ademas de mostrarte toda clase de marcas extranjeras y joyas como poco se ven en aparadores por la inseguridad en el mundo, su diseno, arquitectura y toques de elegancia, lo hacen ver muy interesante y bonito.
Aqui mis amigotas apenas entrar se metieron a una tienda de x marca que no recuerdo y ya no las podia sacar. Finalmente lo logre y pudieron ver un poco mas de este lugar.
Terminamos todas en la tienda ancla, en donde por tener la facilidad y la comodidad de este tipo de tiendas como en Mexico seria Liverpool, se dieron vuelo.
Juan, Marcel y Jenny se lanzaron tambien a aprovechar algunas buenas ofertas y ya todos muy cansados y con caras de What?, nos fuimos a cenar.
Escogimos un restaurante alli mismo, en el que en el pasado habiamos cenado muy bien, solo que en esta ocasion, no resulto tan bueno, aunque si el lugar. Tocaba un trio de clasico que la verdad lo hacia fatal, destrozaron varias piezas conocidas. De todas formas llenamos los estomagos y platicamos.
En un abrir y cerrar de ojos, ya nos encontramos en Sabado 7, asi que lo mas temprano que conseguimos salir por el cansancio y los horarios todavia tergiversados, nos dirigimos a China Town.
Volvemos a tomar nuestro amado (por Juan y yo) taxi de agua para llegar. Comenzamos a caminar por sus muy tipicas e interesantes calles bien chinas. Desde luego, en este lugar la mayoria de los duenos de tiendas y restaurantes son chinos o de ascendencia china.
Aqui les cuento que si los tais admiran alguna raza fuera de la suya propia y han adoptado costumbres de otra cultura, es de los chinos. Tienen una admiracion por la piel blanca (estilo china), que a mi me horroriza. Tambien por todo lo chino (esto no me horroriza). Estos inmigrantes siempre hacen dinero en este pais y generalmente son los duenos de muchos de los negocios mas importantes. Don Dinero, siempre es admirado, no es asi?.
Cuando compro cremas para el cuerpo y la cara, tengo que tener mucho cuidado de que no diga (cuando puedo leer por no estar en tai), "Whitening", pues todo te blanquea. Yo que estoy orgullosa de mi moreno natural, que ademas se ha puesto mas oscuro como me gusta y mi trabajo me cuesta mantenerlo parejo, no dejo de sorprenderme.
Aqui entre los tais me he encontrado con otro pueblo al que no le gusta el moreno como a mis paisanos aunque parece que estos ya lo van superando.
Salen con sus paraguas no solo por la lluvia sino para evitar que el sol los queme y se embarran cosas que los hacen ver color fantasma para no perder su tan preciado blanquito amarillento. En este barrio compramos (y aqui me incluyo) tonteria y media.
Paramos a comer en un rico restaurante chino despues de una buena caminada, fotos y compras, que nos abrieron el apetito.
Despues de comer todavia sacamos algo de energias de las cervezas tais que bebimos de nombre Singha y Chang (chang en tai quiere decir elefante), para ir a que conocieran el famoso Buda de oro macizo.
Este templo que alberga este increible Buda, se llama Wat Traimit y se encuentra en el mismo barrio de China Town. Mide 3m. de altura y pesa 51 toneladas de oro macizo. Tiene un brillo que te quita el aliento.De nuevo mas fotos del lugar y de todos nosotros.
Al lado en otro templo alli mismo, tuvimos la suerte de presenciar una ceremonia de iniciacion de monjes budistas con puros ninos.
Muy interesante incluso para mi, pues no habia visto una. Nos sentamos en el suelo y observamos por un buen rato esta interesante y colorida (para nosotros mexicanos) ceremonia. Todo esto con sus tipicas velas, flores de loto e inciensos que se le ofrecen a Buda siempre.
Los ninos todos recien rapados con solo sus tunicas de color mostaza y con la tipica cara de susto que estas pobres criaturas ponen cuando son introducidas a sus diferentes religiones. Estas desde luego siempre elegidas por sus amorosos padres.
Finalizamos el dia en la alberca y con algunos tequilas y rones que las amigas nos hicieron el favor de traer. Eso si, antes quitamos el agua acumulada en nuestra terraza con la cooperacion, las fotos y risas de algunas de ellas.
En China Town observamos la comida de la calle, las hierbas, los tes, y la variedad de cosas que ni yo que ya llevo un rato aqui, reconozco.
Que riqueza de todo tipo la de estos chinos. No por otra cosa mucho de lo que se presume de la comida en Europa, Marco Polo y otros intrepidos viajeros desde el tiempo de el gran filosofo Herodoto, llevaron alli.
Ejemplo simple, la pasta, la pimienta, y casi todas las especias que los pueblos que se dicen civilizados occidentales, usan en sus cocinas.
Todavia por la noche nos fuimos a un espectaculo de Kathoeys (trasvestis) mediocron. Aqui lo interesante es ver que en este pais donde las diferencias y gustos sexuales se aceptan, estos trasvestis tienen su lugar reconocido en la sociedad.
Antes de continuar hago un parentesis para contarles que un dia que Adriana y yo nos despertamos temprano, la anime a vestirse y salir rumbo al mercado que mencione que esta por mi casa.
Eran como la 6:30 a.m y es hora en que los monjes budistas en todo Tailandia salen a recolectar su comida del dia.
Se supone que solo comen lo que la gente les regala y normalmente hacen maximo dos comidas al dia para poder meditar y no tener sus estomagos muy llenos.
Esto es un espectaculo interesante porque aunque yo no soy devota de ninguna de estas cosas, no dejo de querer encontrar mas espiritualidad en esta religion (que mas bien es filosofia) en Tailandia, que en las que conozco demasiado. A esta hora, siempre van descalzos y como siempre con sus tunicas. Llevan con ellos unas tipicas vasijas de cobre (desde luego que se pueden distinguir categorias de estas si se es un poco observador), en donde la gente les va depositando alimentos, dinero, flores, etc. Le dije a Adriana que no tomara fotos y me arrepenti, pues creo que hubiera sido interesante. Lo que sucede es que como yo vivo aqui y ya he salido a presenciar esto, la gente del mercado me conoce. No quiero que me tomen por una "farang'' (extranjera en tai), del tipo irrespetuoso que todo quieren fotografiar a huevo.
Creo que ademas de este espectaculo, Adriana disfruto mucho viendo a las personas del mercado preparando alimentos y las tipicas crepas que se venden por todos lados aqui.
Las Fotos
Continuará.....
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jueves, agosto 09, 2007
Visita de las amigas a Bangkok. Parte 1
Este relato lo dedico a Adriana, Sofia, Maru y Xochitl, que viajaron desde México hasta estas lejanas tierras para compartir con los polémicos e intensos Ventosa. Es la primera vez que todas menos Sofía viajaron a Asia y ninguna incluyendo a Sofía conocían Tailandia. Una a una se fueron sumando al viaje que Adriana y yo planeamos por mucho tiempo.
Por fin llega el día tan esperado y planeado por todas y Juan. Estamos ansiosos de recibir a las cuatro amigas que llegan de México.
El recibimiento en el aeropuerto fue de muchos nervios y emociones y por fin nos encontramos juntos para disfrutar 14 días.
Del aeropuerto pasamos unas horas aquí en nuestro departamento comentando, comiendo algunas frutas exóticas que compramos especialmente para que probaran esas delicias. Después, como tuvimos que ir a que se registraran todas (menos Adriana, que se quedo en nuestro departamento) en un hotel que les escogimos cercano a la casa, aprovechamos las cinco para darnos un masaje típico tai. Yo todavía no había experimentado esto que resulto algo doloroso, diferente a otros masajes, pero finalmente placentero.
Leí que este típico masaje tai algo violento en el que te estiran todas las extremidades del cuerpo, tiene el propósito de que si la energía esta bloqueada en algún punto, se desbloquee y vuelva a fluir bien para que la salud se mantenga o vuelva.
Mas tarde y un poco recuperadas decidimos aprovechar y llevarlas a conocer la zona de Khao San, cerca de donde vivimos y típica por la cantidad de gente y cosas que se ven. Es una zona turística sui generis.
Para esto, tomamos el taxi bote en el muelle cercano a donde vivimos. Pasamos por el mercado en el que hago yo mis compras y pudieron comenzar a ver un poco de los alimentos y cosas que se venden aquí.
Llegamos a la calle de nombre Khao San y después de algunas primeras compras, nos sentamos a degustar lo que seria su primera comida tailandesa.
A unas les fue mas sencillo que a otras, pero todas lo disfrutaron. Para acompañar la comida tomamos típicas bebidas frappé con diferentes frutas, que por cierto a todas gustaron mucho.
El segundo día, al despertarnos descubrimos que Adriana ya se encontraba en la alberca. Disfrutaba de una remojada, un café que Marcel le bajo al descubrirla allí y una platica con el.
Yo enseguida me sume al cotorreo y a la nadada, para más tarde cuando todas estuvieran despiertas, decidir que haríamos.
Como teníamos previsto y en vista de que no se levantaron tan tarde, salimos rumbo al Grand Palace; una de las bellezas que no se pueden dejar de admirar aquí en Bangkok.
Aquí tengo que platicar que Maru se nos descompuso del estomago. Se lo achacó a la comida tai, pero yo lo dudo. Habíamos comido tai pero muy light, además de que yo veo más factible coger infecciones y cosas en las comidas de aviones que en esta cultura.
Con esto les comparto que nosotros en todo este tiempo, no hemos cogido ninguna infección y compro la fruta pelada, tomamos jugos de la calle, etc, etc, cosa que en mi país (México) nunca hice.
Antes de tomar la decisión de hacer esto, leímos mucho al respecto y cosas escritas por estériles europeos y extranjeros en general.
Continuando con el relato cultural, aquí mismo entramos al templo Wat Phra Kaen donde pudieron admirar el buda esmeralda (por cierto, no es de esmeralda, sino de jade). Mide 66 cm. de altura. Es precioso y le cambian su ropa según la temporada, la ropa esta elaborada con hilos de oro y seda. De este Buda no hay fotos, no se puede fotografiar. La pobre de Maru no la paso muy bien, pero otra vez la prisa por el poco tiempo que estarían nos obligó a ir enseguida. Aguantó como los machos, lo que sea de cada quien.
Después de unas bebidas y un lunch, caminamos unas cuadras para entrar al templo más grande aquí en Bangkok, el Wat Pho. Este tiene un gigantesco Buda reclinado que mide 46m. de base y 15m de altura y representa el acceso al nirvana y al otro mundo. Los pies son de madreperla, es impresionante y se aprecia en alguna foto que incluyo aquí.
En este templo también Sofía y Juan (pues creo que las demás no), admiraron la colección mas numerosa de Budas que existe en Tailandia, 394 imágenes.
Ya saturadas de información, imágenes interesantes y que dejan con la boca abierta, nos dirigimos a las primeras compras masivas.
Todas las amigas querían computadoras, cámaras y alguno que otro aparatito electrónico.
Los electrónicos hasta donde nosotros hemos investigado y comprobado aquí en Bangkok se compran bien y a buenos precios.
Con el asesoramiento de Juan y Marcel, además de que ya habíamos hecho investigación previa de locales y precios para que no desperdiciaran demasiado tiempo en esto, hicieron algunas de estas compras. Aquí verán algunas fotos del montón de paquetes que lográbamos juntar en solo unas horas. Estas compras de electrónicos fueron un ejemplo típico.
Todas disfrutaron, pensaron, consultaron a los expertos hombres que nos acompañaban y tomaron sus decisiones, al juicio de los expertos, buenas.
Terminamos cenando en un restaurante solo al lado del impresionante centro comercial de electrónicos (Pantip Plaza), pues ya el hambre no nos daba para ir a algo mas interesante. Además de que en esta cadena de restaurantes tai de nombre S&P, hay opciones de comida no tai.
A mis queridas amigas les costo un poco esta comida y no quisieron ser muy audaces. Creo que deberían serlo la próxima vez.
Será que nosotros, aunque también nos cansamos de la comida tai, hemos disfrutado mucho aventurándonos, aunque en algunas de las veces no nos ha gustado alguna cosa. Es una comida muy variada, claro, repleta de combinaciones bastante arriesgadas.
De todas formas nuestra filosofía de vida que algunos de ustedes ya me han oído decir y que es parte de un poema de Machado, es lo que tratamos y trataremos de aplicar siempre en la vida y que dice así........"Donde hay vino, bebemos vino, y donde no hay vino, agua fresca".
Las Fotos
Continuará……
Por fin llega el día tan esperado y planeado por todas y Juan. Estamos ansiosos de recibir a las cuatro amigas que llegan de México.
El recibimiento en el aeropuerto fue de muchos nervios y emociones y por fin nos encontramos juntos para disfrutar 14 días.
Del aeropuerto pasamos unas horas aquí en nuestro departamento comentando, comiendo algunas frutas exóticas que compramos especialmente para que probaran esas delicias. Después, como tuvimos que ir a que se registraran todas (menos Adriana, que se quedo en nuestro departamento) en un hotel que les escogimos cercano a la casa, aprovechamos las cinco para darnos un masaje típico tai. Yo todavía no había experimentado esto que resulto algo doloroso, diferente a otros masajes, pero finalmente placentero.
Leí que este típico masaje tai algo violento en el que te estiran todas las extremidades del cuerpo, tiene el propósito de que si la energía esta bloqueada en algún punto, se desbloquee y vuelva a fluir bien para que la salud se mantenga o vuelva.
Mas tarde y un poco recuperadas decidimos aprovechar y llevarlas a conocer la zona de Khao San, cerca de donde vivimos y típica por la cantidad de gente y cosas que se ven. Es una zona turística sui generis.
Para esto, tomamos el taxi bote en el muelle cercano a donde vivimos. Pasamos por el mercado en el que hago yo mis compras y pudieron comenzar a ver un poco de los alimentos y cosas que se venden aquí.
Llegamos a la calle de nombre Khao San y después de algunas primeras compras, nos sentamos a degustar lo que seria su primera comida tailandesa.
A unas les fue mas sencillo que a otras, pero todas lo disfrutaron. Para acompañar la comida tomamos típicas bebidas frappé con diferentes frutas, que por cierto a todas gustaron mucho.
El segundo día, al despertarnos descubrimos que Adriana ya se encontraba en la alberca. Disfrutaba de una remojada, un café que Marcel le bajo al descubrirla allí y una platica con el.
Yo enseguida me sume al cotorreo y a la nadada, para más tarde cuando todas estuvieran despiertas, decidir que haríamos.
Como teníamos previsto y en vista de que no se levantaron tan tarde, salimos rumbo al Grand Palace; una de las bellezas que no se pueden dejar de admirar aquí en Bangkok.
Aquí tengo que platicar que Maru se nos descompuso del estomago. Se lo achacó a la comida tai, pero yo lo dudo. Habíamos comido tai pero muy light, además de que yo veo más factible coger infecciones y cosas en las comidas de aviones que en esta cultura.
Con esto les comparto que nosotros en todo este tiempo, no hemos cogido ninguna infección y compro la fruta pelada, tomamos jugos de la calle, etc, etc, cosa que en mi país (México) nunca hice.
Antes de tomar la decisión de hacer esto, leímos mucho al respecto y cosas escritas por estériles europeos y extranjeros en general.
Continuando con el relato cultural, aquí mismo entramos al templo Wat Phra Kaen donde pudieron admirar el buda esmeralda (por cierto, no es de esmeralda, sino de jade). Mide 66 cm. de altura. Es precioso y le cambian su ropa según la temporada, la ropa esta elaborada con hilos de oro y seda. De este Buda no hay fotos, no se puede fotografiar. La pobre de Maru no la paso muy bien, pero otra vez la prisa por el poco tiempo que estarían nos obligó a ir enseguida. Aguantó como los machos, lo que sea de cada quien.
Después de unas bebidas y un lunch, caminamos unas cuadras para entrar al templo más grande aquí en Bangkok, el Wat Pho. Este tiene un gigantesco Buda reclinado que mide 46m. de base y 15m de altura y representa el acceso al nirvana y al otro mundo. Los pies son de madreperla, es impresionante y se aprecia en alguna foto que incluyo aquí.
En este templo también Sofía y Juan (pues creo que las demás no), admiraron la colección mas numerosa de Budas que existe en Tailandia, 394 imágenes.
Ya saturadas de información, imágenes interesantes y que dejan con la boca abierta, nos dirigimos a las primeras compras masivas.
Todas las amigas querían computadoras, cámaras y alguno que otro aparatito electrónico.
Los electrónicos hasta donde nosotros hemos investigado y comprobado aquí en Bangkok se compran bien y a buenos precios.
Con el asesoramiento de Juan y Marcel, además de que ya habíamos hecho investigación previa de locales y precios para que no desperdiciaran demasiado tiempo en esto, hicieron algunas de estas compras. Aquí verán algunas fotos del montón de paquetes que lográbamos juntar en solo unas horas. Estas compras de electrónicos fueron un ejemplo típico.
Todas disfrutaron, pensaron, consultaron a los expertos hombres que nos acompañaban y tomaron sus decisiones, al juicio de los expertos, buenas.
Terminamos cenando en un restaurante solo al lado del impresionante centro comercial de electrónicos (Pantip Plaza), pues ya el hambre no nos daba para ir a algo mas interesante. Además de que en esta cadena de restaurantes tai de nombre S&P, hay opciones de comida no tai.
A mis queridas amigas les costo un poco esta comida y no quisieron ser muy audaces. Creo que deberían serlo la próxima vez.
Será que nosotros, aunque también nos cansamos de la comida tai, hemos disfrutado mucho aventurándonos, aunque en algunas de las veces no nos ha gustado alguna cosa. Es una comida muy variada, claro, repleta de combinaciones bastante arriesgadas.
De todas formas nuestra filosofía de vida que algunos de ustedes ya me han oído decir y que es parte de un poema de Machado, es lo que tratamos y trataremos de aplicar siempre en la vida y que dice así........"Donde hay vino, bebemos vino, y donde no hay vino, agua fresca".
Las Fotos
Continuará……
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